> el tamaño de la economía de USA,
> el papel del país en el comercio mundial,
> la transparencia del mercado financiero de USA y, según consideran,
> la previsibilidad y la fiabilidad de la política monetaria de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal.
También se expresa el siguiente punto de vista: la estructura actual de la economía de los Estados Unidos proporciona estabilidad en relación con el déficit comercial, lo que implica un apoyo adicional para el dólar.
Por sí misma, la participación de una agencia de calificación internacional en la discusión del papel del dólar muestra que, en caso de una amenaza grave, las instituciones oficiales y no oficiales estarán listas para proteger el estado de la moneda estadounidense. Sus argumentos, por supuesto, serán no sólo verbales.
Estos debates han estado sucediendo durante la última década casi sin interrupción, pero el dólar aún no renuncia a sus posiciones, admite Anna Bodrova, analista senior en el broker Alpari Group. El yuan/renminbi necesita más tiempo, de 7 a 10 años, para avanzar en el escenario mundial. Si bien la moneda china es manejable y depende del Banco Popular de China, es imposible hablar de "dominación mundial". Tampoco el euro se considera en este caso, debido a su volatilidad, afirma Bodrova.
La libra esterlina podría convertirse en un rival del dólar a largo plazo, cree la experta, pero a causa de las consecuencias del Brexit, sus perspectivas para los próximos 5 años también son inciertas.
Por lo tanto, resulta que todavía no hay competidores reales del dólar en las estimaciones mundiales, aunque vale la pena reconocer que su participación en el sistema mundial de comercio está disminuyendo a medida que los países cambian en sus cálculos a las monedas nacionales.
Otros países tienen oportunidades para presionar el dólar
A los beneficios del dólar, enumeran los analistas de Moody’s, se puede añadir el hecho de que los precios de muchas materias primas, incluido el petróleo, se generan en dólares estadounidenses y el comercio también se lleva a cabo en dólares, señala Jeanne Kulakova, la asesora financiera del broker con base en la isla de Chipre, Teletrade. Incluso hay un término especial: petrodólares, que se refiere a los dólares estadounidenses obtenidos como resultado de las exportaciones de petróleo.
Existe la opinión de que después de la abolición del patrón oro, el dólar está garantizado por la demanda mundial de petróleo.
La disminución en la participación del dólar en la economía mundial puede ser posible, incluso debido a la transición a los cálculos del petróleo en otras monedas. Pero, ¿están listos los exportadores e importadores de petróleo para esto? Después de todo, el flujo de los ingresos de exportación en moneda extranjera es uno de los factores que aseguran la estabilidad de la moneda nacional del país exportador.
La transición a los cálculos en monedas alternativas concierne no solo al mercado del petróleo sino también a otros bienes y servicios. Hasta la fecha, los mayores importadores y exportadores del mundo, además de USA, son China, Japón, Corea del Sur, Hong Kong, el Reino Unido y algunos países de la zona del euro.
En consecuencia, son ellos (cada uno con su propia moneda nacional) los que tienen más oportunidades de influir en la participación del dólar en los acuerdos internacionales.
Otro factor importante es la estructura de las reservas mundiales de divisas: las más voluminosas son, además de USA, las de China, Japón, Arabia Saudita, Rusia, Brasil, India y algunos otros estados. Si lo desearan, podrían cambiar significativamente la estructura de sus reservas, reduciendo la participación del dólar y aumentando la participación de otras monedas.
Sólo es necesario recordar, advierte Jeanne Kulakova, que en 1er. lugar, la lista de monedas alternativas está estrictamente limitada por la metodología del FMI. En 2do. lugar, las reservas son algo serio y el dólar ya ha demostrado ser una herramienta muy confiable para la formación del "colchón de seguridad" financiera en el nivel estatal.
Los otros países tienen oportunidades para presionar el dólar, sólo que no tienen prisa para usarlas, afirma Kulakova. Los intentos separados, realizados por China, Irán, Rusia y otros países, aún no arrojan un resultado notable. Vale la pena reconocer que es conveniente y confiable usar principalmente dólares y es poco probable que algo cambie drásticamente en el futuro cercano.
Tal vez, de los países mencionados anteriormente, una competencia real a la moneda estadounidense en teoría podrían constituir China y el yuan/renminbi -que tiene el estatus de moneda de reserva: China es uno de los más grandes jugadores en el mercado mundial de petróleo y el comercio internacional en su conjunto, y tiene enormes reservas de divisas. El obstáculo consiste en que es poca la confianza en la estabilidad del yuan/renminbi, y aquí la cuestión es más política que económica: en el mundo moderno, el comunismo no goza de gran confianza, y la cotización de esta moneda depende más de las políticas comerciales de China que de la oferta/demanda del mercado.
Los riesgos de sanción aumentan
Moody’s tiene razón en que el dólar en un futuro previsible seguirá siendo la moneda de reserva y la moneda dominante del comercio exterior, afirma Vladimir Rozhankovsky, experto del Centro Financiero Internacional.
Sin embargo, depende de los Estados Unidos por cuánto tiempo.
Los riesgos de sanciones en el dólar crecen en proporción a la frecuencia de su uso como un "bastón de sanción". No es un problema aislado de Rusia o Irán, sino el problema de la economía global no estadounidense, en particular, la europea (recordamos el historial de sanciones seriales contra Deutsche Bank y BNP Paribas).
Rozhankovsky considera que Moody’s subestima en sus conclusiones los cada vez más populares instrumentos de cobertura de las divisas y los riesgos de tipo de cambio, que permiten a los países minimizar en su comercio las pérdidas por reducción del curso de sus monedas nacionales y sin la necesidad de realizar transacciones internacionales con la mediación de dólares.