La adquisición de Costa proporcionará a Coca-Cola una fuerte plataforma en el negocio del café en parte de Europa, Asia Pacífico, Oriente Próximo y África, destacándose que la cadena de cafeterías cuenta con una creciente presencia en China y otros mercados y tiene, mediante diferentes formatos, potencial para expandirse a través del ecosistema de Coca-Cola.
"Costa proporciona a Coca-Cola nuevas capacidades y experiencia en café y nuestro sistema genera oportunidades para expandir la marca Costa a nivel mundial", declaró el presidente y CEOI de Coca-Cola, James Quincey, añadiendo que el segmento de bebidas calientes es uno de los pocos en los que Coca-Cola no cuenta con una marca global.
Asimismo, el máximo ejecutivo de la multinacional destacó que Coca-Cola y Costa cuentan con negocios "muy complementarios", subrayando que "no se trata de una adquisión en la que estemos buscando dónde recortar costes. Estamos comprando Costa para hacer crecer el negocio y nuestra presencia en la categoría".
Por su parte, el director gerente de Costa, Dominic Paul, afirmó que formar parte de Coca-Cola permitirá a la empresa hacer crecer su negocio "más rápido y más lejos".
Asimismo, la CEO de Whitbread, Alison Brittain, declaró que la transacción representa "una gran noticia para los accionistas al reconocer el valor estratégico desarrollado por la marca Costa y su potencial de crecimiento internacional", añadiendo que el acuerdo supone una sustancial prima con respecto del valor que se hubiera alcanzado mediante la segregación del negocio y la empresa prevé retornar a sus accionistas "una mayoría significativa de las plusvalías netas".