La falla submarina de Cascadia se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde ocurren el 90% de los terremotos del planeta. Allí es donde 2 de las enormes placas tectónicas de la Tierra (la Juan de Fuca y la Norteamericana) se encuentran.
El Cinturón de Fuego contiene 452 volcanes y sitios alta actividad sísmica.
El Servicio Geológico de USA (USGS) registró 53 movimientos telúricos el domingo en Indonesia, Bolicia, Japón y Fiyi, apunta el portal Russia Today. A estos se sumaron otros 16 temblores "significativos" de magnitud 4,5 y mayores, ocurridos el martes en la zona del Cinturón de Fuego. Entre ellos hubo un temblor de magnitud 6,9 en Venezuela, seguido de otro de 5,7, además de un terremoto de 6,2 en Oregon, en el noroeste de USA.
Según expertos, la actividad intensa en el Cinturón de Fuego podría ser un indicador de que California está por enfrentar un gran terremoto. Varios temblores de magnitud 7 han golpeado al estado en el último siglo. El más mortífero de ellos fue en San Francisco en 1906. Mató a 3.000 personas.
El profesor de geofísica de la Universidad del Estado de Colorado, Richard Aster, adviertió recientemente que "la situación del terremoto en California es más grave de lo que la gente que no es sismóloga podría darse cuenta".
La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de USA advirtió que si se produjese un terremoto de gran escala en la zona de la falla de la Cascadia, resultaría en un tsunami que podría matar a más de 11.000 personas y herir a 26.000 otras.
El último terremoto en el área fue el 26/1/1700, de entre 8,7 y 9,2 de magnitud. Estuvieron implicadas la Placa de Juan de Fuca y la Placa del Pacífico, desde la isla de Vancouver en Canadá hasta la costa norte de California en Estados Unidos. La ruptura produjo un tsunami que llegó a la costa de Japón, explica Wikipedia.
Otros expertos en el tema bajaron el nivel de tensión, argumentando que, si bien es cierto que todos los terremotos están conectados entre sí, es demasiado difícil establecer conexiones directas entre ellos.
Colin Taylor, profesor de ingeniería de terremotos en la Universidad de Bristol, dijo al Evening Standard: "La mayoría de los terremotos alrededor del mundo son producto (del contacto) entre las placas tectónicas y la corteza terrestre. Suceden cuando los temblores pasan uno junto al otro, o por debajo. Una vez cada tanto, llegan al límite de su fuerza y se rompen, emitiendo energía. Así que técnicamente, eso significa que todos los terremotos están conectados. Pero es demasiado difícil decir si están directamente conectados. En algunos casos, definitivamente podés hacer esa conexión. El terremoto de 2011 en Japón, que causó un tsunami, sucedió en 3 etapas. Pero en una lista global de terremotos, es muy improbable que estén conectados. Hay docenas de terremotos cada semana, lo que pone estos conjuntos en contexto."
"Si otra parte del sistema tectónico está en un estado en el que un pequeño incremento en la tensión, puede producir una falla, entonces puede desatarse otro terremoto. Sin embargo, este efecto dominó se ve habitualmente en fallas que están relativamente cerca la una de la otra, y el Cinturón de Fuego tiene una distancia significativa entre un lado y el otro: la distancia entera del Océano Pacífico. Por lo que no queda claro si un efecto dominó entre tales distancias es posible", agregó Tiziana Rossetto, profesora de ingeniería de huracanes del University College London (UCL).
Así y todo, Taylor advirtió que California sí está en riesgo de sufrir un terremoto potencialmente masivo. "California es una frontera de placas muy activa, por lo que en una escala de tiempo geológica, uno puede esperar que grandes terremotos ocurrirá. Dónde y cuándo, sin embargo, es difícil de pronosticar."