"Es muy distinto. Mucha gente sentada en sillas comentando la política económica nos pide, por ejemplo, que demos de baja las jubilaciones que fueron otorgadas por el regimen de moratoria pero ellos tienen un derecho legal.
Uno escucha irresponsablemente a gente diciendo esto pero gobernar es algo muy distinto. Implica responsabilidades de tipo social y legal que nos obliga a movernos de una manera distinta".
Repreguntado por Alejandro Fantino sobre su paso por Odisea Argentina (TN) desde donde analizaba y criticaba la política económica del momento, se defendió pero reconoció: "Siempre intenté ponerme en los pies de quien estaba tomando decisiones pero uno siempre cree que es mejor lo que puede hacer que quien está sentado como ministro. Sin dudas, es mucho más fácil comentar que gobernar. Lo asumo".
En tanto, luego de rescatar que en la Casa Rosada están trabajando para evitar el default, deslizó que se está asomando una megacrisis en Argentina:
"Todos los días hablamos con Luis Caputo. Varias veces al día.
Este año la Argentina no va a crecer. Cuando arrancó el año estábamos para crecer al 3/3,5%; la sequía se nos llevó más de 1% de crecimiento; se depreciaron las monedas emergentes; y en Argentina la devaluación se traspasa a precios.
Me gustaría ir más rápido pero tenemos una responsabilidad muy grande, que es evitar una megacrisis en Argentina porque eso trae nueva camada de pobreza y demás.
No hay ninguna posiblidad de terminar como el 2001.
No hay ninguna posibilidad de caer en default.
Fue una crisis internacional bastante inesperada la de inicios de año (¿?) y a nosotros nos pegó mucho más fuerte porque no habíamos terminado de corregir los balances que heredamos y el tamaño de mercados de la Argentina es diminuto porque después de muchos años de inflación muy alta, cepo y el Banco Central pagando tasas inferiores a la inflación nos dejó un sistema financiero tan chiquito que la Argentina depende mucho del mercado internacional para financiarse. Los países que hacen bien las cosas, lo tienen adentro".
Lo insólito del caso es que se escuchó hasta el hartazgo que Argentina estaba quedando muy expuesta con este nivel de endeudamiento a los delirios de Donald Trump contra otros países centrales del mundo. En su momento, la clave era sobre lo que podía pasar entre Estados Unidos y Corea del Norte, con Kim Jong-Un enfrentándolo, pero Dujovne no la vio venir.
La Casa Rosada sigue sin explicar de dónde sacará los dólares necesarios para ahorrar y pagar luego los vencimientos de la deuda.