"La disputa por la detención del pastor Andrew Brunson derivó en nuevas sanciones comerciales por parte de la administración Trump y la implosión de la lira turca ante la confusa defensa teológico-monetaria del presidente turco. El impacto se sintió en todo el universo emergente y por supuestos nuestro país se anota durísimas caídas de sus activos financieros", escribió.
En cuanto al "frente interno" el analista mencionó "no se caracteriza por ofrecer buenas noticias". "Los números macro continúan en rojo furioso", agregó.
La suba de tasas dictada por Reserva Federal de USA condicionaron las posibilidades de financiamiento del país, urgido de crédito para hacer frente a su abultado déficit fiscal. En ese marco, el gobierno de Macri consiguió un respaldo por US$50 mil millones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ni la calidad de mercado emergente y la asistencia del FMI evitan que se genere incertidumbre sobre la economía argentina y este jueves el riesgo país del JP Morgan alcanzaba los 704 puntos, un nuevo máximo en la gestión macrista.
Algunos especialistas agregaban al escándalo del pago de supuestas coimas que afecta a varios e importantes empresarios como causal de incertidumbre sobre la evolución económica del país.
En tanto, en Wall Street las acciones argentinas caían hasta un 10%, mientras que el Merval perdía 1,37%.