Y niega un vínculo con el exjefe del Ejército César Milani o su pertenencia a los servicios de inteligencia: "Los desinformadores dicen cualquier cosa, desde fantasear con que Centeno pertenece a los servicios, o que lo puso (César) Milani, cosas totalmente fuera de contexto".
Sin embargo, se contradice con la supuesta explicación de que Centeno quería extorsionar con los cuadernos a cambio de trabajo después de que Cristina dejara la Presidencia. Según el policía, "cuando toma estado público la denuncia" que Hilda Horovitz, le hace a su expareja Centeno, y Baratta resulta detenido por primera vez, "no fue muy difícil ligar" las motivaciones del chofer para desprenderse, temporalmente, de los cuadernos. Y aclaró que si Centeno "hubiera querido extorsionar" a alguien, "lo hubiera hecho. En ningún momento a Baratta le pidió nada".
Entonces ¿para qué guardó los cuadernos y registró tantos detalles si no era para pedir trabajo ni para denunciar a los implicados en las supuestas coimas?
"Los tengo yo", habría afirmado el exchofer la semana pasada ante el fiscal Carlos Stornelli sobre los cuadernos. Se los buscó en el placard antes mencionado y en lo de su cuñado, pero no aparecieron.
Luego se desdijo y amplió su declaración donde sostuvo que esas anotaciones las "quemó" en "la parrilla" de su casa. El hombre argumentó que lo hizo porque le traían muchos problemas y que lo había hablado con un excompañero de trabajo del Ministerio de Planificación, el cual le recomendó que se deshiciera de ellos ¿con quién les traería problemas esos cuadernos además de su ex? Muy raro todo el periplo...
Entre oficiales del Ejército ya retirados hay un fuerte rumor que explica ese sinsentido: Afirman que Centeno pudo haberse desempeñado como inorgánico de inteligencia del Ejército en la época en que Joaquin Pereyra (Suboficial Mayor R del arma de ingenieros y de la especialidad de inteligencia) tenía supuestamente armada una red de espías, presuntamente al servicio de Milani, quién era por entonces el jefe de inteligencia y que tenía una gran relación con Fernando Pocino, quién lo introdujo en el universo K.
Hay que recordar que Pocino tenía una relación con una hija de Nilda Garré, la exministra de Seguridad.
Lo concreto es que en medios castrenses se explica que los cuadernos de Centeno eran, en verdad, notas (como borradores) para los partes remitidos a la jefatura de inteligencia.
¿Será Centeno un inorgánico al igual que otros informantes que permanecen aún anónimos?
¿Le habría permidio la información de Centeno ascender a Milani gracias a datos precisos y detallados de cuestiones íntimas del gobierno K?
Esta última interrogante siempre se ha mencionado como la verdadera razón para el nombramiento en 2013 de Milani al frente de las Fuerzas Armadas. ¿es verdad que gracias a esa información, el General tenía muy comprometido también a Julio De Vido?
Y por último, los colaboradores del fiscal Stornelli ahora desconfían de que los cuadernos de Centeno hayan terminado quemados ¿en poder de quién estarían entonces?