Golpeado por la desventaja, ‘El Matadero’, aunque sin mucho éxito, intentó salir del cerrojo al que lo tenía sometido el ‘Xeneize’ con Emanuel Urquiza y Brián Bisse mientras que Darío Stefanatto no podía vulnerar el mediocampo boquense.
Con el correr de los minutos, Boca manejó con tranquilidad las acciones, sin muchos sobresaltos, en tanto, Alvarado no se arriesgaba a inquietar al rival.
En medio de la tranquilidad de la noche, el ‘Xeneize’ apareció de nuevo con un Mauro Zárate implacable, que se asoció con Cristián Pavón, éste le habilitó un pase desde la izquierda a Ramón ‘Wanchope’ Ábila para poner el 2-0 para los de la ‘Ribera’. Casi sin proponérselo, Pablo Pérez, con dos fulminantes apariciones, asestó el 3-0 y el 4-0 para Boca.
La segunda y última mitad, casi no dio terreno para la descripción y el análisis porque Alvarado seguía sin generar reacciones en ataque y Boca, haciendo gala de su dominio territorial, manejó el juego general con los desbordes de Pavón y de Wilmar Barrios.
No obstante, la historia parecía estar sentenciada pero apareció Paolo Goltz y convirtió el 5-0 para los del ‘Mellizo’ Guillermo Barros Schelotto tras un tiro de esquina del colombiano Edwin Cardona.
Cuando faltaban 15’, y habiendo bajado la intensidad Boca, el partido se paró por la lesión en el gemelo de Darío Herrera, el árbitro del encuentro, quien debió ser reemplazado por el cuarto, Pablo Echevarría.
A los 36, en un partido ya sin entusiasmo ante un resultado irreversible, el Apache probó su suerte al arco. Fue su primera aproximación: a los 41, a través de un penal, Tevez anotó el 6-0 con un tiro fuerte y certero al medio del arco.
Ahora, Boca se medirá en los 16avos de final contra San Martín de Tucumán, que dejó en el camino a Patronato de Paraná en su llave.
Más allá de este certamen, el ‘Xeneize’ tendrá la próxima semana su primera prueba de fuego: el miércoles 8 de agosto recibirá en la Bombonera a Libertad de Paraguay por el partido de ida de los octavos de final de la Libertadores.