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Base china en Neuquén: "El artículo del NY Times es una gran mentira"

Buscan "confundir a la gente y meter miedo", afirmó el secretario de Modernización de la Gestión Pública, el neuquino Rodolfo Laffitte, sobre el artículo de este fin de semana del New York Times, que advierte sobre un posible uso de la estación china, instalada en esa provincia, con fines de espionaje por parte del país asiático.
 
El secretario de Gestión Pública, Rodolfo Laffitte negó las acusaciones realizadas por el diario 'New York Times' este fin de semana. 
 
"Es pirotecnia, es para alarmar a quienes no saben de qué se trata", insistió Laffitte sobre el informe publicado por ese diario sobre la estación espacial china que funciona en Neuquén y en el cual se advierte sobre un posible uso con fines de espionaje por parte del país asiático.
 
"La hemos recorrido unas seis veces con periodistas, se mostraron todos los contratos, los obreros que la construyeron fueron neuquinos y hasta estuvo frenada por una pelea de la Uocra", aseguró el funcionario neuquino que se encargó de los detalles del complejo espacial, según informó el diario 'Río Negro'.
 
Y agregó que "no hay nada oculto en la estación espacial china, el artículo del New York Times es una gran mentira y habrá que preguntarle a ellos con qué fin quieren confundir al público".
 
El funcionario neuquino sostuvo que "no hay documentación secreta, todo el proceso fue público y como muestra de los errores en el artículo dice que está en Bajada del Agrio y no es así porque está en Quintuco".
 
Laffitte recordó que como parte del contrato de comodato a 50 años que se firmó para la instalación el gobierno argentino puede hacer uso del 10% de las horas de funcionamiento de la antena que está destinada a la observación del espacio profundo.
 
"La llegada de esta estación arranca en 2010 cuando China estaba buscando instalar a contraglobo una estación, ya sea en Argentina o en Chile, para la misión que tiene prevista para fines de año que es el estudio de la cara oculta de la luna", detalló Laffitte y agregó que "por estar a contraglobo de China esta estación les permite tener siempre, las 24 horas, contacto con la misión".
 
La estación ocupa un predio de 200 hectáreas y cuenta con una enorme antena cuya estructura pesa 450 toneladas y tiene un diámetro de más de 35 metros. Para su funcionamiento la estación demanda una potencia energética de 1,5 MW, algo así como 8 veces la demanda de la localidad más cercana, Las Lajas.
 
"En mayo la estación tuvo su primera función que fue monitorear el lanzamiento de un satélite que se hizo desde China precisamente para la misión que está prevista para fines de año", indicó Laffitte.
 
El funcionario reiteró que "acá nunca hubo nada oculto, ya lo hemos mostrado muchas veces" y remarcó que "la estación está integrada con la comunidad, al punto que en unos días van a hacer la visita que tenían programada en las vacaciones los chicos de la escuela de Las Lajas y que no pudieron hacer por los cortes de luz que dejó el temporal".
 
La base norteamericana 
 
En tanto, el secretario general de la Gobernación, Leonel Dacharry, dijo ayer que la sede que donará el Comando Sur de los Estados Unidos a la dirección provincial de Defensa Civil "fue aprobada antes que la estación espacial china, porque el acuerdo data de 2009".
 
Dacharry precisó que "en 2012 cuando se había comenzado a construir el centro de operaciones, sucedió en Chaco que estaban montando un galpón para acopio y se empezó a decir que era para una base militar y Estados Unidos terminó suspendiendo todas las donaciones que tenían para Argentina".
 
Dacharry remarcó que "es una donación y el único requisito es que allí funcione la sede de Defensa Civil". Y mientras recordó que "Comando Sur también financió parte de la búsqueda del Ara San Juan", señaló que "no va a haber presencia militar en Neuquén y no vamos a permitirla".
 
El polémico artículo
 
La base china de observación del espacio lejano construida en Neuquén llegó al New York Times como tema central de un artículo en el que el diario marcó las diferencias entre Estados Unidos y Pekín.
 
La nota coincide con la polémica que existe alrededor de la instalación de una millonaria base norteamericana en la meseta neuquina que fue donada, bajo la figura de ayuda humanitaria, por un área militar norteamericana para el funcionamiento de Defensa Civil de la provincia.
 
El artículo sobre la base china sostuvo que "es uno de los símbolos más impactantes de la estrategia que Pekín lleva implementando desde hace tiempo para transformar Latinoamérica y dar forma al futuro de la región, a menudo a través de maniobras que socavan directamente el poder político, económico y estratégico de Estados Unidos en esta".
 
“La estación comenzó sus operaciones en marzo y ha tenido un papel esencial en la audaz expedición que planea China hacia el lado más lejano de la Luna. Los funcionarios argentinos dicen estar eufóricos por apoyar esta iniciativa", afirmó.
 
"Sin embargo, la manera en que se negoció la base —en secreto, cuando Argentina estaba desesperada por captar inversiones— y las preocupaciones de que esta pudiera mejorar las capacidades de China para recabar información en el hemisferio han detonado un debate en Argentina sobre los riesgos y beneficios que implica dejarse arrastrar a la órbita de China", continuó el artículo.
 
Sugirió que si bien "los funcionarios argentinos aseguran que los chinos han accedido a no utilizar la base para fines militares", expertos argumentan "que la tecnología con la que cuenta la estación tiene muchos usos estratégicos".
 
Y ejemplificó: "Frank A. Rose, quien fue subsecretario de Estado para el control de armas durante el gobierno de Obama, mencionó que en años recientes China ha desarrollado tecnología sofisticada para interferir, alterar y destruir satélites".
 
"Además, los expertos aseguran que las antenas y otros equipos que se utilizan de respaldo en misiones espaciales, similares a las que tienen los chinos en la Patagonia, posiblemente aumenten la capacidad de China para recabar información"
 
"Una antena gigante es como una enorme aspiradora", comentó Dean Cheng, quien trabajó como investigador en el Congreso estadounidense y ahora estudia la política de seguridad nacional de China. "Succiona señales, información, todo tipo de cosas".
 
"Un portavoz del Pentágono, el teniente coronel Christopher Logan, dijo que los oficiales castrenses estadounidenses aún analizan las implicaciones de la estación de monitoreo china. Funcionarios chinos rechazaron solicitudes de entrevistas acerca de la base y los programas espaciales".
 
Sobre la estación espacial
 
Tras la polémica por su eventual uso militar, la estación espacial de China en Neuquén empezó a funcionar este año. 
 
La puesta en marcha de esta estación espacial situada en territorio neuquino fue una concesión que otorgó el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner por 50 años en el 2015 con una plena exención impositiva.
 
Mauricio Macri ratificó ese acuerdo con el pedido de una corrección concreta: el agregado de un anexo que dice expresamente que la estación no será para uso militar sino pacífico. 
 
 

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