En su fallo de ayer, el juez afirmó que si bien era cierto que Fernández se había desprendido de los bienes, "lo cierto es que posteriormente adquirió uno de mayor valor que ingresó a su patrimonio".
Martínez de Giorgi explicó que con el producto de esas ventas registradas, que ascendió a la suma 1.104.000 pesos, Fernández "adquirió otro automotor por la suma de 1.148.000 pesos". Según el juez, si se observa la operación completa no hubo fraude porque "no se vieron frustrados los derechos de los acreedores".
La inhibición de bienes había sido dispuesta contra Aníbal Fernández por el juez Claudio Bonadio en el caso Qunita, que investiga la compra de kits de cunas y pañales para bebés recién nacidos durante el kirchnerismo. En esa causa el exjefe de Gabinete fue procesado y elevado a juicio.