“Están tratando de licuar un poco el pasivo del Estado, pero esto va a tener consecuencias muy bravas en el consumo, en la demanda y en el nivel de actividad. Es un panorama difícil y no sé si la corrida, aun con la plata del FMI, se va a terminar”, dijo Gerardo Seidel, presidente de la Unión Industrial de Córdoba, luego de reunirse con referentes de 33 sectores fabriles.
Por otro lado, Eduardo Borri también se expresó al respecto. Se trata del titular de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba. Él habló de un "marcado deterioro" en las expectaticas empresariales. Esto provocaría la caída del apoyo a la gestión de Mauricio Macri. Con la subida del dolar, dijo Birri, las automotrices dejaron de poder afrontar los costos del acero y eso genera una preocupación muy grande en el sector. Además, los últimos meses se caracterizaron también por una reducción de la obra pública.
Benjamín Blanch, el presidente de la Cámara de Supermercados de Córdoba habló sobre su sector: “Las cadenas regionales estamos todas llorando: pocas ventas con gastos en crecimiento. El sector trata de aguantar como puede”. Según él, hay proveedores que no venden a causa del precio del dólar.
El titular de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Manuel Tagle, sostuvo que el gradualismo de Macri "no funcionó". Y agregó: “El mercado está haciendo un fuerte ajuste durante los últimos 30 días que todavía no terminó”. Sin embargo, él sostiene que se trata del "rumbo correcto", ya que "no hay otra salida para esta crisis".
En la provincia de
Buenos Aires, por otro lado, los empresarios pidieron la
emergencia de las PyME la semana pasada. Con el apoyo de los legisladores de la oposición, siete asociaciones realizaron una conferencia en el
Anexo de la Cámara de Diputados provincial y firmaron un documento conjunto. “
Antes nos reuníamos con los trabajadores para ver cómo nos repartíamos las ganancias. Hoy nos reunimos para ver cómo hacemos para sostener las fuentes de trabajo”, dijo uno de los hombres de negocios que se encontraba en el lugar.
En el documento, se establece que “tanto nuestro sector como el resto de la economía se han quedado sin oxígeno para soportar por mucho tiempo más este esquema de transferencia de recursos a las transnacionales energéticas, extranjerización de nuestro consumo interno por apertura de importaciones e inestabilidad macroeconómica en un modelo enteramente dispuesto en favor de la especulación financiera”.
Algunos de los problemas mencionados en el texto son la “presión asfixiante” de los tarifazos, la crisis cambiaria que arrancó en abril y que produjo un brusco salto devaluatorio, la competencia desleal que provoca la apertura indiscriminada de importaciones y “las políticas de ajuste actuales y venideras” que golpean de lleno en el mercado interno.
Leo Bilanski, el titual de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino habló sobre el tema: "una de cada dos empresas está en situación de vulnerabilidad económica por un conjunto de medidas de política económica de un modelo que se está agotando”.
En los últimos días, las cámaras empresarias de la industria del calzado, textil, indumentaria y marroquinería publicaron un
documento. En el mismo, alertaron por la "
profunda crisis" que atraviesan y anticiparon que la "continuidad" de este panorama pone en riesgo el futuro de unos 500 mil puestos de trabajo directos.