Según la entidad, la liquidación de divisas mensual comenzó a recuperarse en mayo, al incrementarse en un 21,8% con respecto al mes precedente, "habiéndose constituido así en el segundo mes de 2018 con más elevada liquidación de divisas".
Es todo un dato ante la peor sequía de los últimos 70 años que golpeó fuertemente a la economía.
Para Ciara-CEC, "las condiciones de estabilidad económica alcanzadas en el país, con el reciente y auspicioso respaldo del Fondo Monetario Internacional, seguramente producirá una mayor compra de la cosecha gruesa, debido a la mejora en las condiciones de mercado que benefician a los productores, facilitando la comercialización de existencias".
"Se dieron pasos clave para que la Argentina crezca, con un mercado de cambios libre, transparencia de precios, exportaciones abiertas, desburocratización para ser más competitivos y estratégicas inversiones en logística," dijo Gustavo Idígoras, presidente de la entidad.
El presidente de Ciara-CEC Gustavo Idígoras estimó una cosecha récord de trigo durante la presente campaña con buenos precios y una gran perspectiva para la cosecha de soja y maíz 2018/2019, "por lo que se espera una producción récord histórica para el próximo año".
Pese a ello, el dólar se dispara y suma $1,06 al nuevo récord de $27,79 en agencias y bancos de la city porteña, según el promedio de ámbito.com.
En tanto, ayer, con gran volatilidad y pese a las ventas del BCRA, la divisa aceleró su tendencia alcista y marcó otro récord.
El dólar mayorista muestra un comportamiento similar y saltaba 70 centavos en la apertura de la rueda de hoy al venderse a $26,70 en el MULC, en sintonía con la disparada que mostró el billete ayer.
"En el MULC $27 el mejor vendedor con apenas US$7 millones operados. No hay un sólo dólar", graficaron al diario 'El Cronista' desde ABC Mercado de Cambios.
"Está totalmente fuera de control. No hay precio", dijeron fuentes del mercado a Urgente24.
Esta mañana, en el diario 'La Nación', Carlos Pagni describió al dólar como "la obsesión del Gobierno": "Su movimiento impide consolidar el principal mensaje de Mauricio Macri: lo peor ya pasó. Pero no es la única razón del desasosiego. La inestabilidad cambiaria revela que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no despejó la desconfianza en la política económica. Y la respuesta del Banco Central a esas fluctuaciones instala una duda sobre el cumplimiento de lo que se pactó en Washington".