Según el portal de RaceFans.net (y quienes se encargaron de la propia entrevista) no se llegó a un consenso porque la F1 no se moverá para los demás, y con Porsche y Audi fuera de WEC, “hay pocos pilotos compitiendo en dos categorías, como ocurre actualmente con Sebastien Buemi, y él tendrá que elegir”, firman desde el medio británico.
A pesar de que varios promotores están negociando tarifas de hosting reducidas, estos temas se debatieron individualmente. La reunión del último viernes fue convocada para actualizar a los promotores sobre temas de calendario, asuntos operativos comunes, actividades de fin de semana de carreras y los futuros programas de mercado de Liberty, según dio a conocer el sitio MomentoGP.
El gran tema de conversación fue, por supuesto, que el formato de la unidad de potencia F1 se utilizará a partir de 2021, y se espera que la arquitectura sea similar a las unidades actuales: V6, 1.6 litros turbo. La diferencia significativa es que F1 eliminará la MGU-H: llamada ‘esa molesta cosa “verde” que cosecha energía del calor del escape, al mismo tiempo silencia los motores de combustión interna en el proceso, según reveló MomentoGP.
Se cree que Todt se comprometió a una fecha límite del 30 de junio de 2018 para las normas generales del motor, en lo que un experto de la FIA cree que es eminentemente factible, diciendo que “lo que haremos es proporcionar suficiente información para que los proveedores de motores comiencen con motores de prueba de un cilindro, pero no lo suficiente para ellos”, en lo que se avecinan grandes cambios para las unidades de potencia de la F1.
“Esto es deseable en dos frentes: les impide gastar grandes cantidades de dinero en el desarrollo simultáneo de dos motores [nuevos y existentes], y nos permite finalizar las reglamentaciones para fin de año”, expresó Carey, que señaló que este año en diciembre, como fecha límite, los principales cambios en las reglas tienen dos años de advertencia. “Una vez que tenemos el motor ajustado para las nuevas normas, el resto será reajustado y no podremos cambiar nada”.
Que Ferrari, Mercedes, Renault y Honda acordaron dejar caer el MGU-H “por su bien” es sorprendente, aunque en Mercedes admitieron que se hizo bajo tolerancia de cada uno de ellos.
“Creemos que abandonar la tecnología es un paso atrás”, decían los líderes de Liberty Media hacia RaceFans. “Pero en términos de lograr un compromiso para el beneficio del espectáculo, el MGU-H significa que las revoluciones suban, las limitaciones de combustible continúen, así que creo que tendremos un motor más potente, y no estaremos limitados por el combustible”.
El tema del ahorro de costos es uno de los que más debates han generado en los últimos años. Los equipos con presupuesto ilimitado como Mercedes, Ferrari, McLaren no parecen dispuestos a renunciar a ni uno de los euros que invierten en el desarrollo de sus coches mientras que otros como Williams, Force India, Sauber llevan años pidiendo a gritos una normativa que les ayude a sobrevivir.
Para colmo, el reparto poco equitativo de los ingresos que perciben los equipos de la organización del Campeonato -en 2016, la escudería Haas F1 Team recibió veces menos que Ferrari- complica aún más la situación. El Pacto de la Concordia que se firmó con Bernie Ecclestone finaliza en 2020 y Liberty Media quiere que en 2021 la situación cambie y mucho.
Según se hable de ponerle techo al presupuesto y de quitarle a Ferrari todos sus ingresos extras, Sergio Marchionne -o quien quiera que sea su sustito- amenazará con que Ferrari deja la Fórmula 1. Y seguro que otros muchos se le unirán. Una vez amenazaron con hacer una categoría paralela.
La elitista Fórmula 1 creada por Ecclestone en los últimos años ha tenido como resultado una estructura de gobierno realmente compleja en la que todas las partes trataban de tener voz y voto, pero en la decisión final dependía de unos pocos.
Para el futuro, se creará una nueva estructura simplificada -la palabra del año, parece- y eficiente.