Pero la exoneración - votada por los tres integrantes del claustro estudiantil- habría durado cuatro años e imposibilitado a Palma del ejercicio de cualquier cargo público. Esa alternativa era la que pedían afuera de la reunión un grupo de alumnas que cantaban "Fuera Dante Palma / acá nadie se calma / si no lo exoneran / la que se les arma".
Antes, la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA en la que Palma también se desempeñaba como profesor, le inició un sumario y luego lo suspendió en ese rol pero aún no tomó una resolución definitiva sobre su destino como docente.
El testimonio más fuerte contra Palma provino de su ex pareja JG, una joven estudiante que empezó en marzo del 2015 una relación con Palma que duró menos de un año. “Estaba cegada por una relación intensa que me hizo feliz, pero que tuvo maltratos que no reconocí”, relató la univesitaria a la revista Noticias.
Según su testimonio, con el correr de la pareja, Palma empezó extorsionarla psicológicamente y la inducía a tener sexo cuando no quería. También recuerda una anécdota: cuando, en su cumpleaños, el periodista la obligó a irse porque “no toleraba estar con la familia”, luego de burlarse de los miedos de la abuela de la denunciante, víctima de una violación, a que la vuelvan a atacar sexualmente. “Si a su edad se la violan debería estar contenta”, habría dicho el ex panelista K. En junio del 2016, La joven presentó una denuncia penal contra su ex novio, por maltrato físico, psicológico y extorsión, lo que, como medida cautelar, ya estableció una orden de restricción.
Otro testimonio crucial fue el de Silvina Camino, quien rompió el silencio luego del testimonio de JG. Según Camino, el panelista, de quien se había separado, se instaló tres pisos arriba de donde habitaba. Ella no sabía si fue casualidad, pero no lo soportó y se mudó poco después. Era más que incomodidad: según Camino, el hombre que vivió durante cinco meses a metros suyo, era una atormentada persona que la manipuló y violentó en varios sentidos, incluida una violación.
“Me violó aunque yo lloraba y me resistía. Tenía miedo. Después se durmió como si nada. Al otro día me fui y hasta que se mudó a mi edificio nunca más lo ví”, relató Camino.
Lucía Colombo, una ex alumna de Palma en la UNSAM, también lo acusó. Según ella, durante un cuatrimestre, el periodista la acosó en tres ocasiones, a pesar de sus negativas.