"El mundo empezó a girar y era un riesgo que teníamos por delante", dijo Macri, insistiendo nuevamente en que el problema fue externo. Y realizó una férrea defensa del FMI, "del que nunca nos fuimos".
"El Fondo es una herramienta adicional que nos da más estabilidad. Necesitamos bajar el déficit para demostrarle al FMI que podemos devolverle el dinero. Cómo lo reducimos es un tema nuestro. Ellos no nos van a decir que tienen que bajar 'esto o esto', nos van a dar un número y nosotros decidimos cómo", lanzó.
Y continuó: "vamos a hacer un acuerdo inteligente".
Luego, el Presidente aseguró que "jamás nos pidió un tipo de cambio ni leyes laborales. No hay agendas ocultas. Acá nadie nos va a condicionar".
Consultado cómo podría influir esta crisis y el acuerdo con el FMI en su posibilidad de reelección, Macri dijo contundente que "no estoy para hacer lo políticamente correcto ni lo que me conviene a mí ni a mi gobierno, sino lo que es bueno para la gente".
"Haré todo lo que sea, no estoy especulando, jamás he especulado", afirmó.
Luego le preguntaron qué responsabilidades asumen en esta crisis, y esta respuesta dejó bastante que desear: "La autocrítica que me hago es que por mi personalidad y temperamento siempre fui muy optimista y me puse metas ambiciosas, metas ambiciosas para todos (...) siento que pusimos metas demasiado optimistas y mucha gente se irritó con eso", destacó, vale la redundancia, de manera muy positiva... y para no reconocer que las metas eran incumplibles.
Como otra autocrítica marcó que "hemos tenido problemas de coordinación con el Banco Central, tenemos que trabajar ahí, estamos trabajando mucho en eso. Pero hay que destacar que el Banco Central es independiente".