El escrito del Vaticano fue presentado por Monseñor José Rodríguez Carballo, quien indicó que "el uso de medios de comunicación, por motivos de información, formación o trabajo, puede ser consentido por el monasterio, con prudente discernimiento para la utilidad común". El objetivo de la Iglesia es evitar "vaciar de contenido el silencio contemplativo cuando se llena la clausura de rumores, noticias y palabras".
En la reglamentación, se establece que estos medios "deben ser usados con sobriedad y discreción, no solo en relación a los contenidos sino también a la cantidad de las informaciones y el tipo de comunicación, con el fin de que estén al servicio de la formación de la vida contemplativa y de las comunicaciones necesarias y no sean ocasión de disipación o de evasión de la vida fraterna".
"Las monjas procuran tener la debida información sobre la Iglesia y el mundo, no con multitud de noticias, sino sabiendo escoger las que son esenciales a la luz de Dios, para llevarlas a la oración, en sintonía con el corazón de Cristo", concluye el apartado dedicado al uso de los medios por las religiosas.