Indicó que, como inmigrante de segunda generación en el país, comparte el "enfado" de la sociedad británica por el trato que han recibido esas personas.
Javid, exdirectivo de Deutsche Bank y declarado admirador de la antigua primera ministra conservadora Margaret Thatcher, es el primer miembro de una minoría étnica al frente de una de las carteras con más peso del Ejecutivo británico.
La dimisión de Rudd, la quinta salida de un integrante del Gobierno desde las elecciones generales de junio de 2017, altera el equilibrio del Gabinete de May en cuanto a los puntos de vista de sus miembros sobre la salida británica de la Unión Europea (UE).
Javid defiende un "brexit" duro que implique la salida del mercado único y la unión aduanera, a fin de que el Reino Unido pueda negociar libremente acuerdos comerciales con terceros países, mientras que Rudd era una de las voces más moderadas del Gobierno a ese respecto y había arrojado dudas sobre la conveniencia de estar fuera de cualquier unión aduanera.
La hasta ahora ministra de Interior fue una ardiente defensora de la permanencia en la UE durante la campaña del referéndum que se celebró en junio de 2016 y se enfrentó en debates televisivos al titular de Exteriores, su compañero de partido Boris Johnson, principal defensor del "brexit" en aquella campaña.
Javid, en cambio, se mantuvo en el bando de los partidarios de la permanencia antes de aquella consulta, igual que hizo May, pero mostró un perfil bajo y su defensa de la Unión Europea fue tibia.
James Brokenshire, de perfil europeísta, sustituyó a Javid en el ministerio de Vivienda, Comunidades y Gobierno local, si bien su influencia en el Gabinete en cuestiones relacionadas con el "brexit" será menor que la de del nuevo responsable de Interior.
La propia May se ha visto salpicada en las últimas semanas por el escándalo de la llamada "generación Windrush", los inmigrantes de la Commonwealth que llegaron tras la Segunda Guerra Mundial invitados por el Gobierno para cubrir la mano de obra que faltaba en el Reino Unido.
La oposición laborista acusó a la conservadora May de haber establecido durante su etapa al frente del ministerio del Interior, entre 2010 y 2016, una política de "ambiente hostil" para los inmigrantes que llevó a algunos de los miembros de aquella generación, muchos de los cuales llegaron cuando eran niños, junto con sus padres, a sufrir diversos problemas legales.
Los medios británicos han relatado en los últimos días los casos de personas que han perdido sus puestos de trabajo después de decenas de años en el Reino Unido, se han quedado sin acceso a la sanidad y han visto cómo Interior iniciaba procesos para deportarles a países en los que algunos de ellos no han estado desde hace décadas.
El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, afirmó este lunes que Rudd ha ejercido de "escudo humano" de May en el caso de los inmigrantes y sostuvo que la primera ministra tiene "preguntas que responder" sobre "lo que realmente hizo cuando era ministra de Interior".