En Europa, tras abrir en alza, optimistas por el repunte del sector tecnológico en Wall Street, las bolsas también operan con mayoría de bajas por la escalada en las hostilidades comerciales entre USA y China.
Las empresas tecnológicas respiran con las referencias más tranquilizadoras procedentes de Wall Street, mientras que las petroleras se quedan sin grandes estímulos con el freno que registra el precio del crudo.
Entre los valores más penalizados en Europa figura la Juventus de Turín. El club italiano de fútbol cae hasta un 7% en la Bolsa de Milán tras su derrota de ayer por 0 a 3 en el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones.
Por su parte, las acciones japonesas subieron levemente el miércoles, en una sesión volátil en la que algunas automotrices avanzaron tras reportar fuertes ventas en USA, ayudando a contrarrestar el impacto de la solidez del yen.
El promedio referencial Nikkei ganó un 0,1%, a 21.319,55 puntos, tras transitar por territorio tanto positivo como negativo durante toda la jornada.
El dólar se depreciaba frente al yen en las primeras operaciones, con un panorama opacado también por el temor a que la escalada de las tensiones entre USA y China acabe afectando a la economía mundial.
Las acciones tecnológicas siguieron evidenciando sus problemas. Tokyo Electron perdió un 2,7%, Advantest Corp cedió un 2% y TDK Corp bajó un 2,7%.
Los principales fabricantes de autos reportaron el martes mayores ventas de vehículos nuevos en marzo, respaldados por la fortaleza de la economía estadounidenses y grandes descuentos para los consumidores. Honda Motor Co mejoró un 1,1% tras reportar que sus ventas de marzo subieron un 3,8%.
Mazda Motor Corp ganó un 1,3%, Mitsubishi Motors Corp trepó un 2,1% y Subaru Corp repuntó un 1,8% tras presentar informes igualmente positivos. El índice general Topix agregó un 0,1%, a 1.706,13 puntos.
Ayer la Oficina del Representante Comercial de USA publicó una lista de productos importados de China que serían alcanzados por aranceles adicionales de 25%. Esta mañana, las autoridades en Pekín respondieron con sus propios planes proteccionistas sobre unos US$50.000 en bienes estadounidenses.
La industria agrícola, un sector clave de votantes del presidente Donald Trump, parece haber sido el más perjudicado, y también se anunciaron impuestos adicionales a los aviones.
En una conferencia de prensa, el viceministro de Finanzas chino dijo que hay margen para negociar y evitar una guerra comercial total.