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El Blockchain, la apuesta de los libertarios contra el Gran Hermano fiscal

En esta segunda entrega sobre la exposición de Irene Giménez, la especialista define a los Panamá Papers como "una violación total al derecho a la propiedad". Cree que los periodistas que recibieron y filtraron la infromación hackeada deberían haber ido ante un juez porque se había tratado de un hurto inicial. La abogada inserta la filtración de los documentos del bufete Mossack Fonseca dentro de una tendencia de los estados a controlar cada vez más a sus ciudadanos a través de la persecución fiscal. La única alternativa posible, apunta, para quienes defienden el derecho a la libertad, es apostar a la tecnología del Blockchain, utilizada en las criptomonedas, medios de intercambio digital que escapan al control de los estados.

Desde los años '50, los estados han venido persiguiendo cada vez más fiscalmente a los ciudadanos -bajo la excusa de combatir el delito-, restringiendo sus libertades y derechos a la propiedad privada y a la privacidad, apuntó Irene Giménez, abogada y máster en Economía por ESEADE, durante una conferencia en la Fundación Naumann Stiftung. (Esta es la segunda entrega que presenta Urgente24 sobre esta exposición, aquí puede leerse la primera). Los bancos, que alguna vez fueron aliados de los ciudadanos, se han convertido en el "brazo jurídico de los estados para perseguir". Sólo teniendo en cuenta ese contexto es que puede comprenderse el escándalo de los Panama Papers. La esperanza, para quienes creen en la vigencia suprema de la libertad invididual -es decir, el derecho del individuo sobre sí mismo, cuyo límite no es otro que el derecho ajeno, según Wikipedia- es la nueva tecnología del Blockchain.

¿POR QUÉ BLOCKCHAIN?
"Hemos pasado de ser ciudadanos, a ser aquellos que pagan y son todos culpables hasta que demostremos la inocencia. Nosotros somos enemigos del estado", apuntó la especilista. "Es una sociedad totalmente controlada, vigilada, de la cual nosotros no tenemos escapatoria. El Gran Hermano nos persigue." La única solución que vislumbra la especialista es la tecnología del Blockchain, que apareció -no casualmente- tras la crisis bacaria del 2008. "Blockchain es un tema que todos los libertarios deberían abrazar. No por la tecnología en sí, sino por los principios. Su fundamente es libertario, donde nadie está obligado a entrar, donde nuestros acuerdos son libres, voluntarios y se basan en la confianza y la responsabilidad. (...) Hasta ahora hemos ido delegando y delegando, y no nos damos cuenta de que ya no somos responsables de nada ni tampoco nos interesa serlo, porque todo lo provee el estado."

¿QUÉ ES EL BLOCKCHAIN?
El Blockchain, o cadena de bloques, o cadena articulada, es una base de datos distribuida, formada por cadenas de bloques dieseñadas para evitar su modificación una vez que un dato ha sido publicado usando un sellado de tiempo confiable y enlazando a un bloque anterior, expica Wikipedia. Es especialmente adecuada para almacenar de forma creciente datos ordenados en el tiempo y sin posibilidad de modificación ni revisión. El Blockchain es utilizado en el campo de las criptomonedas. Según Giménez, "nos permite libertad monetaria, fundamental para poder hacer los acuerdos que queramos, de la forma que queramos, y sin necesidad de pasar por ningún control gubernamental. Es decir, nuestros impuestos, eventualmente, van a ser vountarios también si queremos. Y sino, iremos hacia otro tipo de sociedad."

DESAFÍOS QUE PLANTEAN LAS CRIPTOMONEDAS
Las principales criptomonedas hoy son Bitcoin y Ethereum, explica Giménez, y ya es posible formular contratos a tavés de estas tecnologías en Internet. Pero el Blockchain también está planteando desafíos serios a los abogados, explica Giménez. El problema es que si alguna de las partes involucradas no cumpliera con su parte del contrato, hay que ver si la justicia lo contempla."Ya hay por lo menos 4 casos de divorcios en Inglaterra, donde los maridos tenían ya toda su fotuna metida en criptomoneda. Es imposible de rastrear", explica Giménez. "Los jueces dicen 'no sé, no lo conozco, no me cabe'. No sabe no contesta." Giménez reconoce que el asunto es bien desafiante, pero nos obliga a ser responsables en nuestras acciones. "Volvemos a una sociedad en la que nuevamente el orden espontáneo va a tener que empezar a redefinir nuevos tipos de vinculaciones entre nosotros y sobre todo, reglas comunes que ante la violación de los contratos, puedan ser aplicadas. Esto hablando de violación de los contratos, no una regla según la cual si yo me quiero drogar, viene un estado y me dice no te drogues, o no tomes sal o no comas grasa porque te va a hacer mal. Es mi problema. Es el rule of law", afirma Giménez.

ARMONIZACIÓN VERSUS COMPETENCIA FISCAL: LA DISCUSIÓN HOY
"Los paraísos fiscales son lo más cercano que hay al rule of law", considera Giménez, quien además cree que "existen los paraísos porque existen los infiernos". "En el caso de Panamá, no tenemos banco central. Nadie nos va a molesta. Tenemos libertad monetaria. Tenemos renta territorial, bajos impuestos, lo que da cierta libertad para manejarse." Agrega que en el corazón de esta postura está "hacer con tu plata lo que quieras", y no la evasión de impuestos. "En este momento la pelea en la Unión Europea (UE) es armonización versus competencia fiscal -apunta la especialista-. Hasta antes del Brexit, venía ganando fuerza la armonización fiscal." Del otro lado está Irlanda, que busca aliados en la UE que respalden su posición de ir por la competencia fiscal. "La armonización fiscal se vende como algo bueno, y ¿dónde está lo bueno?", cuestiona Giménez. Con el Brexit, los países están comenzando a mirar que si el otro compite, yo también debería empezar a competir. Y se están revisando los impuestos corporativos. "Esta es la pelea. La excusa es la persecusión del delito, el narcolavado, la proliferación de armas nucleares, redes de pedofilia, trata de blancas. Esa es la excusa y la realidad es que a los únicos que agarran es a los evasores de impuestos", aclara Giménez, quien apunta que hay que tener en cuenta la diferenciación entre elusión de impuestos, evasión y defraudación.

LOS PANAMÁ PAPERS, UNA "VIOLACIÓN TOTAL AL DERECHO DE PROPIEDAD"
"Los Panamá Papers se vendieron como un trabajo periodístico a nivel internacional, un consorcio de periodistas", apunta Giménez. Esta filtración, según denunció Wikileaks, fue financiada por la fundación Open Society, de George Soros. "El bufete (de abogados) Mossack Fonseca estuvo realizando durante 35 años todo tipo de estructuraciones tributarias. Ayudando a la empresa Apple (y otras). Panamá es un centro financiero internacional. Los clientes son todos a nivel internacional. Ninguno es de Panamá. Son todas empresas enormes", explica Giménez. "Ellos durante 35 años fueron acumulando información. Era casi imposible que se pudiera hackear esa información", apunta. Pero la realidad es que sucedió (respecto del cómo hay varias teorías conspirativas). Esa información terminó en manos de un periodista alemán y se resolvió ir filtrándola. "Eso es una violación total al derecho a la propiedad - apunta Giménez-. Esta información era privada, de millones de personas alrededor del mundo, y estaba guardada en un data center privado, correspondiente a una firma privada. Al ser hackeado, estos periodistas podían hacer lo que hicieron o hacer lo correcto, que hubiese sido entregarlo a un juez porque se trataba de información robada. Fue un hurto inicial. Los periodistas violan el principio de inocencia y ejercen la función jurisdiccional desde el momento en que deciden qué publican y qué no. Cuando ellos están decidiendo qué publican y qué no, ellos están decidiendo quién es culpale y quién es inocente. El único que puede en un estado de derecho decir quién es culpable y quién es inocente, es un juez", denuncia Giménez. Luego, la opinión pública, en lugar de condenar ese comportamiento, condenó a Mossack Fonseca, que acaba de cerrar a pesar de que nunca se le ha comprobado nada. "Ellos lo único que hacían era armar estructuras tributarias, sociedades, etcétera", explica Giménez, quien cree que si después alguno de sus clientes usaba esa sociedad anónima para delinquir, era un problema del delincuente y no de Mossack Fonseca.

SI ALGUIEN ROBA, EL PROBLEMA NO ES LA SOCIEDAD ANÓNIMA QUE USÓ
Si alguien roba, apunta Giménez, el problema no es la sociedad anónima que usó ni el banco donde depositó la plata. "El banco está para ganar plata con la intermediación financiera. El banco no está para perseguir gente o hacer el 'due dilligence' al Gobierno, o a un juez", dispara Giménez, quien cree que el fin de todo esto es "tener a todos controlados. Que haya armonización fiscal en el mundo y que esto sea como una gran Oceanía y que para donde vayamos, paguemos los impuestos y demás. Todo esto pasa porque el estado de bienestar ha crecido tanto en los úlitmos 80, 90 años, que es insostenible -agrega-. Llega un punto en que si no se expolia a los ciudadanos, es imposible sostener a un Gobierno." Giménez concluye volviendo a por qué todos los libertarios deberían abrazar la tecnología Blockchain. Porque es "descentralizada, nos permite ser responsables y nos permite tener libertad monetaria." De esta manera, a los estados se les acaba la posibilidad de perseguir: "Porque ellos la única forma que tienen de sobrevivir es con nuestro trabajo, que está devaluado por las emisiones monetarias que hacen en el mundo. Y la forma que tienen ellos de recaudar es solamente a través de impuestos. No tienen otra, excepto ponernos un arma en la cabeza. (...) Los gobiernos necesitan de personas que estén acostumbradas a no cuestionar absolutamente nada", concluye Giménez.

*Irene Giménez es argentina pero reside en Panamá y es socia de una consultora que se dedica a temas de desregulación para el sector público y asset management para el sector privado.

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