-¿Cuál es el futuro de Cambiemos a la luz de los últimos movimientos del PRO? -El nuestro es un sistema presidencialista y nosotros aportamos peso parlamentario y en todo el territorio. La mayor responsabilidad para mantener el equilibrio interno en esta coalición republicana, federal y democrática, es de Macri. Tantos condicionamientos generan tensiones. Eso me preocupa, no sólo por San Luis, sino por lo que pueda pasar en grandes centros urbanos de la provincia de Buenos Aires, como Mar del Plata y Bahía Blanca, y en distritos como Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Tucumán, La Pampa y otros. Todos tienen derecho a crecer, nosotros también, en internas habilitadas al efecto. No tiene nada que ver lo que dice José Luis Cano, que tenemos 101 funcionarios de distinto rango.
-¿Qué peligros avizora?
-Todos tenemos el compromiso de sostener al gobierno, pero el PRO no debe manejarse con imposiciones. Entiendo el juego del minué del poder. Pero es infantil sugerir que los hermanos Rodríguez Saá estén peleados. Nunca juegan uno contra el otro. Durante 12 años estuvieron contra Cristina y el kirchnerismo, pero siempre negocian. El riesgo es que hay un equilibrio inestable.
-¿No cree que Macri gana caminando con la actual fragmentación peronista?
-Eso, en la medida en que no fragmente a Cambiemos. No debe confundir imposición con democracia. Ni cambiar el eje de la alianza. A mí no me sorprende nada. Y veo que hoy Macri necesita votos en el Senado para imponer a la nueva Procuradora. Le sirven los senadores de Rodríguez Saá, así como tiene afinidades con los peronistas Juan Carlos Romero, Guillermo Pereyra, Carlos Reutemann…
-¿Puede romperse Cambiemos?
-Depende de cómo se resuelva los pleitos. Hay que parar las imposiciones. Tenemos que poder instalar a Atilio Benedetti, en Entre Ríos, no dejar que juegue solo Luciano Laspina, en Santa Fe, con el apoyo también de “Lilita” Carrió y el retorno del cómico Miguel del Sel. Mario Negri y Ramón Mestre, deberían poder enfrentar a “la Coneja” Baldassi, en Córdoba. Hablando en lenguaje futbolero, Macri tiene que aflojar con la pierna fuerte en las prácticas antes de las competencias verdaderas. Si juega tan duro puede quebrar a un jugador del propio equipo.
-¿Entonces el riesgo es la fractura?
-Macri tiene todo el derecho de presentar sus candidatos, pero no debe tensionar tanto hacia adentro con todo su poder, porque ahí sí la coalición entrará en crisis.