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Piedra libre de Amnistía a trolls justo cuando están organizando el #12A

El informe no avanza mucho más allá de lo que saben los lectores de Urgente24, portal que inició el debate en la Argentina y desenmascara a menudo el accionar de cuentas que proponen desviar la atención sobre los grandes temas o debates coyunturales en las redes sociales; accionar fogoneado por personajes como los diputados de Cambiemos Fernando Iglesias y Waldo Wolff, el periodista Eduardo Feinmann o el mismísimo jefe de Gabinete Marcos Peña. En tanto, como no podía ser de otra manera, los trolls atacaron el informe de Amnistía Internacional. Sin descanso, preparan una marcha para el #12A que no sea un fracaso total como la del #17F.

Para una lectura rápida del informe de Amnistía Internacional de 44 páginas, se extrajeron algunos párrafos que condensan lo más importante del análisis.

"En la Argentina la información crítica, así como la defensa de derechos humanos, están expuestas en los últimos tiempos a ataques en redes sociales digitales que en muchos casos son coordinados y buscan inhibir la expresión de perspectivas plurales y limitar la circulación de opiniones diversas sobre temas cardinales del espacio público

Tomando la definición de la Jefatura de Gabinete en su Carta sobre Libertad de Expresión y Medios Públicos de marzo de 2018 (“participamos todos de una gran conversación, y es responsabilidad de cada uno –con el Estado como garante y ejemplo principal– cuidarla y enriquecerla”), es deber del Estado preservar el debate público de amenazas a la libre circulación
de informaciones, ideas y opiniones, así como fomentar un ambiente democrático y robusto para su plena expresión.

Los ataques a posiciones críticas en Internet constituyen un preocupante agravio contra el derecho humano a la libertad de expresión. Y son también un riesgo para la convivencia democrática.

En el último año, organizaciones de la sociedad civil en todo el mundo vienen manifestando su preocupación acerca de los ciberataques, dado que éstos inhiben la circulación de perspectivas y conducen a la autocensura. Amnistía Internacional se ha comprometido en distintos países a reportar las agresiones en el marco de su acción en pos de la plena vigencia de los derechos humanos.

El efecto disciplinador de las agresiones concertadas contra determinadas figuras (trolling) merece una atención mayor en el marco del uso creciente de las redes sociales como espacios
de información y debate público. Como se expone en el presente relevamiento, el método utilizado en la Argentina combina la acción de cuentas personales de referentes políticos, trolls
(cuentas cuyo registro violento bloquea el debate y desvía la conversación), bots (cuentas parcial o totalmente automatizadas en sus interacciones) y seguidores regulares", comienza el informe en su Resumen Ejecutivo.

Ya en su apartado Los retweets como indicador de la presencia de cibertropas, Amnistía propone un análisis más técnico y comienza a desmenuzar el accionar de las cuentas que operan para la Casa Rosada:

"El término autoridades es clave en análisis más complejos de la actividad en redes sociales. Vinculado a la idea de “influencers” -influenciadores-, las autoridades -o voces autorizadas- son aquellas cuentas que tienen una jerarquía diferencial en sus intervenciones. Son las cuentas que más interacciones generan -retweets, respuestas y favs- y que guían la actividad de las comunidades que forman. En este punto resulta importante recordar que las redes sociales son espacios colaborativos, nodales y jerárquicos. Las acciones de cibertropas son más efectivas si cuentan con autoridades o guías respetadas.

Varias de las autoridades de este segmento son usuarios asociados al universo de cuentas oficialistas. Entre ellas: @AlfredoDarrigo, @LtCastilloVice, @GustavoBruzone, @santosjorgeh, @hepoggi, @PajaritaTW, @GFrondizi, @Winston_Dunhill.

Por los vínculos que se observan en el grafo se aprecia que los usuarios que retweetean a estas cuentas también interactúan con los periodistas Hugo Alconada Mon y Reynaldo Sietecase -con tweets agresivos hacia ellos, como veremos más adelante- y también con @edufeiok, @FerIglesias, @santosjorgeh y @buchonsito01 entre otros. A su vez, estas cuentas se retweetean entre sí, generando una interacción cerrada sobre sí misma y con pocas interacciones orgánicas. Es decir que se trata de una minoría de alta intensidad que, si bien exhibe escaso diálogo con usuarios que no participan de su microclima, tiene importante difusión por parte de cuentas que replican las agresiones de las que participan hacia perspectivas diferentes a la suya. Los casos de Fernando Iglesias (@FerIglesias) y Eduardo Feinmann (@edufeiok) merecen destacarse porque son a la vez destacadas figuras de generación y reproducción de mensajes intimidantes y de noticias falsas, a la vez que desempeñan un rol institucional como diputado por la gobernante Alianza Cambiemos, en el primer caso, y un rol público como conductor de programas de opinión e información en radio y televisión en emisoras que la ley califica como de “interés público”, en el segundo caso.

En el caso de la comunidad sin participación previa (Figura 3), se aprecia una configuración casi inversa. Las cuentas que se retweetean son centralmente las protagonistas de la conversación y que son autoridad dentro de la red: los mencionados Alconada Mon, Sietecase, y también María O’Donnell, Adolfo Pérez Esquivel. Las conversaciones se concentran en este grupo y por fuera de él son aisladas, con pequeños grupos de interacciones que no tienen vínculos con las autoridades principales (para simplificar el grafo se eliminaron los bucles, que en este caso corresponderían a autoretweets)".

Tal como se puede constatar simplemente ingresando a los perfiles de algunos, "las biografías de las cuentas analizadas presentan una alta frecuencia de sintagmas (palabra o grupos de palabras) ligados temáticamente al oficialismo. 'Cambiemos', 'Cambio', 'Macri'; son algunas de las palabras que se destacan en las autopresentaciones en la red, junto con 'Argentina', 'AntiK', 'País', 'Justicia' o 'Hincha'".

En el informe faltan ciertos términos despectivos contra todo aquello que se plante en la vereda del frente, como el caso de 'Choriplaneros', 'Kukas' y demás.

"El fenómeno de los ataques en redes sociales mediante trolls y bots es complejo y no permite –a menos que se realicen operaciones de inteligencia que la ley sólo reserva al Estado previa intervención judicial- identificar las fuentes en que se originan, aunque sí es posible analizar las actividades que las cuentas realizan y su orientación. En este sentido, el presente relevamiento detectó una alta actividad de cibertropas vinculadas discursivamente al gobierno nacional que tenían por objetivo atacar o deslegitimar el discurso de periodistas o referentes de DDHH.

Dentro del mismo conjunto de datos se hallan diferencias de intensidad en los ataques a los periodistas que forman parte del corpus, esto se debe a que los ataques están relacionados con la agenda sobre la que desarrollan su tarea y no son una constante. Cuando la agenda que cubre un periodista es incómoda para el oficialismo el volumen de las acciones contra el periodista crece. De este modo, cuando periodistas como Hugo Alconada Mon, Nelson Castro o Romina Manguel tocan temas como las denuncias por lavado de dinero o las cuentas offshore de figuras cercanas al presidente Macri, o bien critican el accionar de las fuerzas de seguridad dependientes del gobierno nacional comprometidas en el asesinato de un ciudadano (caso Rafael Nahuel), sufren agresiones en las redes sociales. En cambio, cuando en el marco de su actividad profesional los periodistas cubren otras cuestiones de la agenda que no incomodan al oficialismo, disminuye el volumen de menciones (y en particular, el de menciones críticas en Twitter)", profundiza.

Interesante los dos momentos que se detectaron desde Amnistía al rastrear el accionar:

"El modus operandi de los ciberataques contra periodistas y defensores de DD.HH. también evidencia regularidades: la coordinación –temporal y temática- se realiza mediante la participación de algún guía o figura autorizada por su relevancia dentro del segmento de cuentas afines al oficialismo nacional que funcionan como habilitadoras de un entorno discursivo en el
que luego se produce un ataque serial. En la primera etapa, pues, se definen los contornos de “lo posible” en el marco del futuro embate.

El segundo momento (ataque serial) no expone –aunque hay excepciones- a referentes oficialistas en el frente de las provocaciones, sino que los recursos que se despliegan son
trolls y bots, es decir cuentas que combinan contenidos generados por usuarios genuinos, destinados a profundizar la agresión, con actividad de retweeteo y faveoorientada a dotar de
mayor relevancia y escala el ataque y donde se despliegan intervenciones automatizadas y semiautomatizadas".

Los periodistas Hugo Alconada Mon (La Nación), María O'Donell (LN+), Ernesto Tenembaum (radio Con Vos), Reynaldo Sietecase (Telefe), Edi Zunino (Editorial Perfil) y Romina Manguel (Grupo América) son algunos de los periodistas más discutidos en Twitter por estas cuentas. Según lo que postean, sus menciones bajan o suben.

Informe completo:

Amnistía contra los trolls de Macri by Urgente24 on Scribd

En tanto, marcha #12A:

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