La historieta realizada por Quino fue ofrecida por «Agens» al diario Clarín, pero la estratagema publicitaria fue descubierta y la campaña no se llevó a cabo. Posteriormente, Miguel Brascó publicó en el suplemento humorístico «Gregorio» de la revista Leoplán, del cual era director, tres de las tiras dibujadas para la campaña fallida.
En 1964, Julián Delgado, director de la revista Primera Plana, acuerda con Quino comenzar a publicar en ese medio a Mafalda, ya desvinculada de propósitos publicitarios. Quino dibuja con este fin nuevas tiras donde, en un principio, participan solo Mafalda y sus padres. Con el correr del tiempo, Quino iría agregando personajes, destacándose entre éstos los amigos de Mafalda —Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito y Libertad— y su hermanito Guille.
Mafalda es la protagonista de la tira. Representa la aspiración idealista y utópica de hacer de este un mundo mejor, aunque la envuelven el pesimismo y la preocupación debido a las circunstancias.
Los comentarios y ocurrencias de Mafalda son espejo de las inquietudes sociales y políticas del mundo de los años 70. Denuncia, a través de sus dichos y acciones, la maldad y la incompetencia de la humanidad y la ingenuidad de las soluciones propuestas para los problemas mundiales, como el hambre y las guerras. En un reportaje de 1987, Quino explicó que el nihilismo del personaje se refiere a la índole del ser humano, no a la civilización. «Estaba convencido de que si alguien no modificaba un gen del hombre, éste desaparecería a corto plazo", manifestó.
Mafalda habría nacido el 15/03 de marzo de 1960 o el 15/03 de marzo de 1962, en el seno de una típica familia de clase media argentina de los años 70.
Entusiasta de Los Beatles, el Pájaro Loco y los panqueques, detesta en cambio la sopa. Incomoda frecuentemente a los adultos con sus cuestionamientos sobre lo socialmente establecido y sus preguntas relativas al manejo político del mundo. Está convencida del progreso social de la mujer y lo preconiza. Se imagina a sí misma estudiando idiomas y trabajando como intérprete en las Naciones Unidas para contribuir a la paz mundial.
Al comenzar la historieta, Mafalda tiene 4 años de edad, y en el mes de marzo siguiente ingresa al jardín de infantes. En los 10 años de desarrollo de la historieta parece llegar hasta el 3 o 4 grado de la escuela primaria.
Felipe, Manuel "Manolito" Goreiro, Raquel (madre), Susana "Susanita" Clotilde Chirusi, Miguel "Miguelito" Pitti, Libertad y Guille son algunos del resto de personajes que se incluyen en el desarrollo de la historieta.
Con respecto a la educación, valdría la pena recalcar que la tira cómica de Mafalda tiene una amplia concepción del tema y no está limitada únicamente a la escolaridad propiamente dicha. Sin embargo, existen claras reflexiones con respecto al sistema educativo tradicional, la desvinculación de la escuela con la realidad del alumno, al sentido de la escuela, a la practicidad de los contenidos escolares, al rol pasivo del estudiante en los procesos de aprendizaje e incluso reflexiones con respecto al papel de los medios como nuevas plataformas de transmisión de saberes, entre muchas otras cosas.
Mafalda está en todas partes. Y no sólo porque sus libros hayan sido traducidos a 30 idiomas.
En el barrio de Colegiales, en Buenos Aires, hay una Plaza Mafalda. Y en el de San Telmo está la escultura de la niña en tamaño real, del artista Pablo Irrgang.
Pero también bajo tierra hay un homenaje a la tira. En la estación de Subterráneo de Perú, en la capital argentina, hay un mural de "El Mundo según Mafalda".
Y en el subte de París, en la estación Argentine, Mafalda observa atenta desde un mural a figuras de la ciencia, la política y las artes de Argentina, como Jorge Luis Borges.