En ese sentido, de acuerdo al Código de Planeamiento de la Ciudad todos estos terrenos, que ahora pasarán a formar parte del polígono del Distrito Joven, tenían zonificación Urbanización Parque (UP), es decir, deberían ser parques y plazas. Algunos de los predios cumplían esta función social y ambiental pero otros como por ejemplo, Punta Carrasco y Costa Salguero fueron destinados a explotaciones comerciales (boliches, estacionamientos, hoteles, bares, etc.).
Según indicó el Obsevatorio del Derecho de la Ciudad, toda la Costanera Norte debería ser, de acuerdo a la normativa porteña, un gran corredor verde. "Lamentablemente las concesiones ilegales de los noventa impidieron que los habitantes de la ciudad pudieran disfrutar de grandes extensiones de estos predios", expresaron desde el organismo.
Otro crítica surge porque se incorporaron grandes superficies como la Reserva Natural y el Parque de la Memoria sólo para que el 35% del polígono pueda tener una superficie mayor y, en consecuencia, también concentrar las áreas privatizables en el polo gastronómico, en Punta Carrasco y en Costa Salguero.
"Si no se hubiesen incorporado dichos dos espacios verdes de gran superficie el porcentaje del área privatizable se incrementaría hasta el punto que el área de espacios verde público sería ínfima en relación a las áreas de explotación comercial (privatizadas). Puro Marketing urbanístico para hacer negocios", afirman desde el Observatorio.
Pero lo más polémico tiene que ver con la urgencia por el vencimiento de la privatización de Punta Carrasco en noviembre de 2016 y de salvar las ilegalidades de la concesión de Costa Salguero, que vence este año. Hay que recordar que en dicho complejo ocurrió la tragedia de Time Warp.
Otra cuestión tiene que ver con el ambientalismo. Por ejemplo, la Comisión de Biología –Espacio de estudiantes de Ciencias Biológicas-, la agrupación Amigos de Costanera Norte y el Grupo de Educación y Conservación Ambiental (GECA) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales se oponen a la iniciativa y plasmarán su postura en la audiencia pública.
"La Reserva se creó por ley (nº 4467) en 2012, pero jamás se efectivizó la implementación, que involucra una administración conjunta entre el gobierno de la ciudad y la UBA. Ya desde entonces, se mostró una completa negligencia en la preservación y mantenimiento del espacio como reserva natural", afirmaron.
Asimismo advirtieron que "se sigue acentuando la tendencia: ahora, teniendo vía libre para accionar, pretenden que ese espacio funcione como ‘amortiguación de las actividades de los jóvenes’, en el marco de la ley Distrito Joven, que pretende mudar los boliches de Palermo a la zona costanera y concesionar el 35% de los terrenos para promover la construcción de bares y boliches en el área".
"No les incumbe la importancia ecológica que estas áreas tienen como componentes clave del corredor biológico de la costa bonaerense", señalaron quienes llevarán su mirada crítica a la audiencia. Y alertaron que la propuesta del Ejecutivo porteño ignora las más de 200 especies de aves, los mamíferos y artrópodo; la amplia biodiversidad de plantas nativas y la preservación del corredor biológico costa bonaersense como eje albergador de la fauna bonaersense.