Si bien destacó indicadores verdes en la economía, advirtió que "nadie se va a enamorar" de este rumbo: "Objetivamente, hay datos de crecimiento en construcción, en autos, en otros sectores. Son datos alentadores. Falta la percepción de ese crecimiento, porque no hay un boom de consumo. También hay una reducción paulatina del déficit y de la inflación. No veo un escenario como el post devaluación de 2002, donde se crecía a tasas de 7%. Nadie se va a enamorar pero hoy estamos creciendo, se percibe como una normalidad. También hay un impacto desigual por ciudades y regiones. En Mendoza, por ejemplo, tenemos una exposición muy alta al mercado exterior. Si Brasil se cae, a nosotros nos afecta. Y hoy hay incertidumbre con la evolución de Brasil".