En agosto de 1957 el gobierno militar organizó el Congreso Normalizador de la CGT, que decidió auditar el interventor Patrón Laplacete. Con tal de evitar el triunfo del régimen, el peronismo realizó alianzas con el comunismo y los sindicalistas independientes, una jugada que resultó en 3 nuevas corrientes sindicales: las 62 Organizaciones, los 32 Gremios Democráticos y las 19 organizaciones comunistas (MUCS).
En 1959 fue Presidente de la Nación el radical intransigente Arturo Frondizi, quien recibió una gran parte del voto peronista, a causa de la alianza entre él y Perón, que negoció Rogelio Frigerio. Sin embargo, Frondizi no cumplió con su parte del trato, el peronismo siguió prohibido y perseguido y se siguieron cometiendo represiones en el marco del Estado de sitio (plan Conintes).
Los años '60 fueron tiempos difíciles en todo sentido: dentro del sindicalismo surgieron muchos nombres nuevos y otros no tan nuevos, los dirigentes de la época eran: Andrés Framini (Asociación Obrera Textil) - Augusto Vandor (UOM) - José Alonso (Sindicato de la Industria del Vestido) - Juan Nicolás Rachini (Aguas gaseosas) - Arturo Stafolani (La Fraternidad) - Riego Ribas (Federación Gráfica Bonaerense) - Manuel Carullas (Tranviarios) - Francisco Pérez Leirós (Unión de Obreros Municipales).
Las internas sindicalistas también fueron en aumento: la división entre la CGT de Azopardo y la CGT de los Argentinos dio inicio a una guerra que no se quedó en los escritorios ni en las manifestaciones, cruzó límites inimaginables, y fueron asesinados Vandor, Alonso, José Ignacio Rucci y Atilio López, entre muchos otros, en la lucha entre la izquierda y la derecha peronista.
En octubre de 1960, sindicatos peronistas e independientes habían formado la Comisión de los 20, para exigir la devolución de la Confederación General del Trabajo (CGT), que permanecía intervenida por el gobierno desde el golpe militar de 1955, y luego de tanta presión el presidente accedió: el 16/02/1961 Frondizi devolvió a la Comisión de los 20, liderada por las 62 Organizaciones, los bienes e instalaciones de la CGT.
Hay escasa memoria en la conducción actual cegetista. Por eso semejante fecha emblemática no mereció ni un recuerdo. El olvido va desde los siempre oficialistas 'Gordos' hasta los ahora 'combativos' de Hugo Moyano.