Pero a partir de esta semana, la cuestión podría tomar un giro. Es que la jueza Paola Cabezas Cescato volvió a reconocer que la venta fue inconstitucional por no existir ninguna ley de la Legislatura de la Ciudad que la autorice.
En concreto, en la causa judicial caratulada “QUINTO NATALIA GIMENA y otros CONTRA CORPORACION BUENOS AIRES SUR S E SOBRE AMPARO”, se resolvió como medida cautelar la suspensión de la licitación pública que dio lugar a la venta de los predios conocidos como Casa Amarilla o Campitos a Boca Juniors y de todo acto que derive de dicha venta.
Mientras tanto, se supo que Boca Juniors renunció por ahora a su idea de construir un estadio shopping en los terrenos de Casa Amarilla y desde el club prometen que allí levantarán un complejo "multicultural que beneficiará a más de 10.000" personas.
Por su parte, vecinos de La Boca reclaman que ese predio se destine a un espacio verde, aunque ese deseo parece ya imposible de cumplir.
El conflicto surgió, como bien se dijo antes, porque Boca fue el único oferente en una licitación organizada por la Corporación Buenos Aires Sur, la cual tuvo requisitos que solo el club de la Ribera podía cumplir. La institución se comprometió a pagar $ 180 millones por los terrenos ubicados en Almirante Brown, Palos, Arzobispo Espinoza y Juan Manuel Blanes.
"Esos terrenos estaban destinados a viviendas sociales, eran del IVC, pero se los cedió a la Corporación Sur para que se los pudiera traspasar a Boca. Fue una manera de evitar que el proyecto pase por la Legislatura", explicó en su momento el ex legislador porteño Facundo Di Filippo.