Pero más allá del episodio de la fake news, lo cierto es que el paso dado por Emmanuel Macron en Francia reavivó el debate en España. Aunque por el momento está lejos de ser una posibilidad real.
"Lo curioso es que se trata de un fenómeno universal: ante un italiano es mejor no decir naia, ni mencionar a un argentino la colimba. Pero ese es precisamente el problema. Pensar en el servicio militar obligatorio mirando al pasado y sus historias infumables de imaginarias, furrieles, chusqueros, abuelos y blanca pa mí. Eso no debe volver jamás. Pero tampoco podemos vivir en una sociedad donde el servicio —de cualquier tipo— a la comunidad se deje en manos de almas generosas mientras para los demás la solidaridad sea sinónimo de algunos likes en Facebook y, si acaso, una firma en change.org", escribió Jorge Marirrodriga del diario El País.
Consultado por El Mundo sobre la posibilidad de extrapolar el caso francés a España, Félix Arteaga, investigador principal de Seguridad del Real Instituto Elcano -quien presentó un informe para la reestructuración de la Defensa en España-, respondió: "Yo no conozco a nadie que se lo plantee seriamente, el debate en España murió cuando murió el servicio. Plantearlo aquí sería un suicidio político, primero porque no hay una necesidad militar que lo justifique, y segundo porque el concepto de obligatoriedad no gusta nada a la sociedad española. No hay mentalidad ni cultura de identidad nacional y, desde luego, nadie cree que se deba perder la vida por la defensa del país."
Más allá del debate, lo cierto es que el ministerio de Defensa descarta por el momento imitar el modelo de Macron, explica el portal InfoDefensa. Recientemente, tanto el secretario de Estado de Defensa, Agustín Conde, como la directora general de Política de Defensa, Elena Gómez Castro, marcaron distancias con la propuesta. Conde declaró a Efe que no considera factible actualmente la reinstauración del servicio militar en España durante un mes, como planteado por el mandatario francés. Lo dijo durante un congreso sobre el papel de los reservistas ante los nuevos desafíos estratégicas de la OTAN. Gómez Castro, por otro lado, comentó que el planteamiento del Presidente francés parece "un modelo ad hoc" basado en la movilización durante sólo 1 mes, que no tiene nada que ver con el servicio militar clásico.
Según Mediterráneo Digital, en España sólo un sector del Partido Popular (PP) gobernante aboga por reinstaurar la 'mili', tal como se conoce al servicio militar obligatorio en ese país. "La 'vieja guardia' popular optaba por una mili corta -de un mes de duración- y remunerada. Sería una manera de formar a los jóvenes en materia de defensa -con conocimientos muy básicos", escribió Malagón. "Incluso la 'malograda' República Catalana, consideraba instaurar una mili para formar el ejército catalán. En unos papeles que interceptó la Guardia Civil, se podía comprobar que el Gobierno de Puigdemont había cifrado en 18.000 soldados la cantidad necesaria para organizar su defensa."
"El retorno de la mili, augurado en Francia por Macron, no tendrá en España secuaces por puro populismo, y es una pena. El servicio militar obligatorio igualaba a todos, acabando con la antigua injuria social del soldado de cuota, que libraba pagando. Hoy es el contribuyente el que paga para que sólo vayan a la guerra, al mando de profesionales de vocación, los estamentos sociales más desfavorecidos", escribió Pedro da Silva en La Opinión de Tenerife.