"La planta de personal entre 2011-2015 se duplicó -cuanto menos-, o se sobredimensionó, llegando a poco más de 3.000 agentes pero no por razones de producción, sino más bien por fines electorales. Le sirvió a Atanasio Pérez Osuna (actual intendente y ex interventor de YCRT), para ganar la intendencia pero no a YCRT ni a los habitantes ni trabajadores de la Cuenca Carbonífera", sostiene la disposición 14/18 con la que se procedió a realizar los despidos.
El objetivo de la intervención de YCRT es reducir el gasto de la empresa. El Presupuesto del año en curso que se aprobó en el Congreso le otorga $ 3.435 millones, casi 800 millones menos que en 2017. Según las autoridades de la empresa minera, la suma de dinero no alcanza para cubrir los sueldos y jubilaciones, que en 2017 demandaron poco más de $ 3.800 millones.
Zeidán dijo que "no se van a retrotraer los telegramas" y que la medida busca resolver "el enorme déficit que tiene YCRT, nos vimos forzados a tomar una serie de medidas que no son agradables, que jamas hubiéramos querido tomar, pero que resultan inevitables".