El compuesto estrella se llama ouabaína, y se encuentra naturalmente en dos tipos de plantas africanas, Acokanthera schimperi y Strophanthus gratus. El extracto, que puede extraerse de las raíces, los tallos, las hojas y las semillas, fue utilizado tradicionalmente por las tribus del este de África para las flechas con punta de veneno.
En la actualidad el químico está siendo probado en ratas, y según los resultados, ha tenido éxito ya que la ouabaína bloquea los iones de sodio y calcio que se mueven a través de un tipo de proteína de membrana, llamada Na, K-ATPasas, fundamental en la fertilidad de los espermatozoides.
"Un enfoque atractivo para desarrollar un anticonceptivo masculino es la selección de proteínas que son esenciales para la fertilidad de los espermatozoides. La evidencia de nuestro laboratorio ha demostrado que la Na, K-ATPasa α4 es un objetivo atractivo para la anticoncepción masculina", reza el estudio.
Como la ouabaína no puede usarse sola, los investigadores diseñaron una serie de análogos que podrían unirse a la proteína sin poner en riesgo el corazón.
La unión con la proteína interrumpe la capacidad de las células espermáticas de nadar, lo que hace que sea más difícil fertilizar el óvulo. Además, los investigadores encontraron que el compuesto no tenía ningún efecto tóxico en las ratas.
Los anticonceptivos basados en el ouabaína serían reversibles, explican los investigadores, ya que la proteína en cuestión se encuentra solo en las células espermáticas maduras.
Después del tratamiento, dicen que las células del esperma volverán a la normalidad, dando la oportunidad a la fertilización nuevamente.