La incidencia se focaliza en los 4 distritos donde se concentra el 72% de las empresas argentinas: Capital Federal, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, según el Ministerio de Producción de la Nación, mientras el Norte argentino (NEA y NOA) apenas reúne el 10% de las firmas totales.
Moreira toma un salario promedio de $20.000 para estimar que, como consecuencia de los despidos, anualmente se verá afectada la circulación de $2.611.200.000 por las arterias del mercado interno, sustento de las pymes nacionales. Y eso que, previene, dejó fuera del cálculo los que no fueron informados y son parte del incesante ajuste por goteo que caracteriza esta gestión.
La exacción tarifaria
Por el lado de los costos, las facturas que reciben las pymes industriales por el uso de la energía, con aumentos superiores al 400% en los últimos dos años, ya venían condicionando el giro de la actividad, según señala el titular de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, y comprometen el corto y mediano plazo.
Sostuvo que "las recientes subas para las pymes cercanas al 50% en los costos del gas y por encima del 70% en la energía eléctrica provocaron un insoportable achicamiento de la rentabilidad, que llegó al mínimo del funcionamiento de una empresa, y llevó a desestimar inversiones productivas para apenas poder afrontar -con muchos problemas- el pago de salarios de sus trabajadores".
En un comunicado, alertó que "en la actualidad existe una sobreoferta en el mercado energético a partir de los fuertes aumentos en los costos del sector, pero que además se combina con un servicio deficiente ante la falta de inversiones en la infraestructura de la red que provoca cortes que interrumpen la producción de las fábricas".
Lo corroboran los propios datos publicados en la página web del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), unos 5.308 usuarios con servicio de Edenor registraron falta de suministro, mientras que la cifra correspondiente a Edesur ascendió a 44.887. Además de tener paradas las máquinas en talleres y plantas, echaron a perder la cadena de frío afectando los insumos y la mercadería que se conserva en los refrigeradores.
Las zonas afectadas en el área de concesión de Edenor (Tres de Febrero, Malvinas Argentinas, Pilar, San Fernando, San Miguel, Tigre, Escobar, General Rodríguez, General San Martín, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, La Matanza, Merlo, Moreno y Marcos Paz), muestran que también en materia de distribución energética, el hilo se cortó por lo más delgado.