“Ninguno quiere una sociedad donde la falta de armonía genere una conflictividad permanente. El Gobierno tiene que entender que si garantizó que las paritarias van a seguir funcionando, las paritarias tienen que ser paritarias y no un cepo donde el primero que no cumple es el propio Gobierno”, postuló Daer.
En este sentido, indicó que “el año pasado hablaron primero de un 17 por ciento (de inflación), luego de un 19 por ciento y a mediados de año ya era del 21 por ciento y tampoco se cumplió”.
“Se le queman los papeles de la macroeconomía y eso en ningún caso es responsabilidad del asalariado”, sostuvo Daer.
Ayer, cámaras del comercio y el gremio de los mercantiles acordaron activar la cláusula gatillo establecida en el último convenio paritario y por la cual las partes se comprometían a "establecer ajustes incrementales" si la inflación superaba un determinado nivel.
De esta manera, el sueldo de 1,2 millón de trabajadores mercantiles, el convenio más numeroso del movimiento obrero, aumentará 6% en forma adicional al 20% firmado originalmente, en tres cuotas de 2%, en los meses de enero, febrero y marzo.
En tanto, otros tres gremios están negociando activar la cláusula gatillo. Son los que quedaron con las actualizaciones más retrasadas respecto de la inflación de 2017.
En el caso de los Bancarios, la fórmula es automática se activa sobre el diferencial de inflación respecto del aumento del 19,5%, es decir, 4,5%. El convenio venció el 31 de diciembre y hoy las partes están negociando cómo abonar el retroactivo a enero de 2017 (porque el aumento fue en un solo porcentaje de enero a diciembre) y la paritaria de 2018.
Los otros dos gremios son UPCN, que había firmado por el 20% y comenzó a negociar la actualización a fines de diciembre, y UOCRA, que se está sentando estos días tras haber acordado por el 22%.