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Los brotes verdes de Macri matan de hambre al canguro

Al gobierno de Mauricio Macri, que gusta de establecer paralelos con experiencias de gestión de otros países, el modelo australiano de crecimiento le arrebata suspiros. Es que ambos países del hemisferio sur, de parecidas características respecto de las riquezas de los recursos naturales, habían arrancado parejos a comienzos del siglo XX, pero actualmente nuestro PBI per cápita retrocedió a la quinta parte de aquél. Invitado en el bloque del programa “Mercado por Expertos”, que condujo nuestro columnista Rubén Chorny, el profesor de Crecimiento Económico en la UBA y director del Centro de Estudios de la Productividad Argentina, Ariel Coremberg, trazó un paralelo de Productividad de 1970 a 2015 entre Australia, Canadá y Argentina, en el que queda claramente al descubierto el rezago relativo, y plantea el desafío de triplicar el volumen físico de la producción por sobre la tendencia histórica, a fin de poder crecer y ser competitivos sin afectar los salarios. ¿Cómo? El economista subraya que el tipo de cambio real ya se encuentra por debajo de 2001, en plena crisis de la convertibilidad, y que los costos laborales por las nubes afectan el nivel de productividad, situándolo debajo de 1998, e igual que en 1974. Pero que una actualización cambiaria debería ir complementada con productividad. Ve al país inmerso en una encerrona macroeconómica porque: 1) está quebrado el sistema previsional y 2) no es sostenible la deuda.

En el bloque conducido por los periodistas Luis San Martín y Rubén Chorny del programa periodístico "Mercado por Expertos", que se emite los martes por la señal de cable Metro, el economista director del Centro de Productividad Arklems+Land, Ariel Coremberg, marcó la necesidad de "un tipo de cambio real más alto y el día de mañana sostenerlo con productividad". Enfatizó: "¡Alguna vez en la vida!".

Tomó la economía australiana como referencia para medir la evolución de la competitividad argentina, al haber arrancado ambas parejas a principios del siglo XX, y argumentó que, por no estar geográficamente al lado de China, "tenemos necesariamente un problema con el costo de transporte que repecute en el tipo de cambio real, hoy debajo del 1 a 1 del 2001. Es lo que provoca lo que se dice una bicicleta financiera insostenible".    

Señaló como los dos problemas esenciales por los que atraviesa la economía del país "la quiebra del sistema jubilatorio (FGS) y la falta de dólares en el Banco Central, que hoy artificialmente se cubren con la entrada de capitales financieros, y que a largo plazo, para que el crecimiento sea sostenido, tendrían que generarse por exportaciones, cosa que hace décadas que no hacemos en forma permanente".   

En tal sentido, sostuvo que, contrariamente a lo que se dice, durante el kirchnerismo no hubo más exportaciones físicas, sino que los precios estaban a favor, por lo que ahora el país debería hacer un mayor esfuerzo en crear más exportaciones, más productividad, y la otra discusión, que es más sociológica: no podemos aceptar que, por cultura, Argentina ahorre en dólares. Es una cuestión de incentivos.

Subrayó que debe admitirse que no tenemos Estado: que pagamos Fuerzas Armadas que no tenemos, que pagamos un sistema de bienestar social y no lo tenemos. Hay que debatir qué queremos tener y nos va a sobrar el dinero.

Destacó que los desequilibrios macroeconómicos que se afrontan son enormes y no se resolvieron. El abultado stock de Lebacs actual es consecuencia de haber aceptado (y que se haya generado en el gobierno anterior) la venta de "contado con liqui" para sostener artificialmente el dólar, lo cual "es un desequilibrio fundamental, que en otro momento, no quiero decir que ahora sea igual, creó punciones de depósitos y redistribuciones contra los ahorristas, como en 1989. Es un tema que no está resuelto”.

Fondo de Garantía Sustentable

En una columna que escribió hoy (27/11) en Ámbito Financiero, el economista que en 2013 reveló a través de un estudio efectuado por Arklems-Land que el PBI oficial no coincidía con el real, lo cual le valió varias citaciones en Comodoro Py al haber puesto en tela de juicio con el recálculo del PBI el pago indebido de cupones que ajustan por crecimiento, explicó que “el Fondo de Garantía Sustentable, que es el que recibe los aportes del empleo registrado, está sobreinvertido en títulos públicos”.

Y que, al ser deuda pública el "61% de la cartera del FGS, 53,8% títulos públicos de la Nación, 5,2% mayormente préstamos a las provincias y algo de...Lebacs, a los que se debería sumar una parte importante de la tenencia de Fondos Comunes de Inversión en...títulos públicos, ¡ipso facto los jubilados actuales y futuros son acreedores del Estado!".

Explicó que una parte muy importante de esos títulos son bonos cuasipar con vencimiento en 2045, bonos reestructuración de la deuda pública del 2004, indexados al CER.

En definitiva, concluyó que el FGS, es decir los jubilados, "son propietarios del 77,1% de estos bonos indexados al IPC manipulado por Moreno". Y que, al igual que en otros momentos de la historia reciente (2001), la gestión kirchnerista obligó a invertir el FGS en títulos públicos; aclaró que por supuesto, "la obligación surge del poder otorgado por la estatización forzada de AFJP y el traspaso del supuesto total al Estado", indicó.

Lamentó tener que hacer un diagnóstico que, a su entender, no hizo el gobierno. Las reservas que heredó eran de menos de US$10.000 millones en efectivo, y el resto estaba en un papelito firmado por China. Esos desequilibrios fiscales, que son la herencia de cada ciclo de los muy cortos que tiene Argentina, se pueden sintetizar en que en 100 años no logró crecer más de 7 años seguidos, excepto en los ´60. "Como gobierno tenés que hacer inventario, y ahora ya es tarde. Pasaron dos años y la sociedad se puede confundir", advirtió.   

Puso de relieve Coremberg que "la productividad, junto a la eficiencia, son variables claves, aun para gobiernos nacionales y populares, a las que la sociedad argentina no le da mucha pelota. En 1954, Perón tenía claro que había que distribuir, pero también agrandar la torta. Los intereses contrapuestos entre sindicatos y empresarios le hicieron fracasar el intento de organizar un Congreso de la Productividad. Recién en 1974 Argentina alcanzó un pico histórico, del que hoy quedamos 20% abajo".

Es la explicación que brindó de por qué Argentina fue perdiendo ingreso per cápita respecto a Australia y quedó muy atrás, cuando "a comienzos del siglo XX éramos iguales".

Dijo que "es más apropiado hacer la comparación con Australia, por la base muy importante de recursos naturales que tiene, similar de alguna manera a la nuestra".

Es hoy un modelo económico que se puso de moda, como lo había sido en los ´70 el coreano, debido a su éxito en términos de crecimiento, competitividad y mejora del salario real. "Si abrimos la Caja de Pandora de los datos, se ve claramente cómo hoy estamos achicados a la quinta parte de ellos", completó Coremberg.

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