Según Rukmini Callimachi, especialista en ISIS, si bien el grupo todavía no ha reclamado la responsabilidad del ataque, se sabe que tiene un poderoso afiliado en el Sinaí, y que hace mucho que el Estado Islámico ha hecho de los sufíes uno de sus blancos. ISIS comparte la visión puritana salafista que considera a los sufíes herejes, por procurar la intercesión de los santos.
El Sinaí se convirtió en una zona de conflicto entre fuerzas egipcias y grupos islamistas tras el golpe al entonces Presidente, Mohamed Morsi, por parte del actual, el General Abdel Fattah el-Sisi, en julio de 2013.
ISIS suele atacar a soldados y policías en la península que limita con Israel y la franja de Gaza, explica AFP, aunque la frecuencia y escala de esos ataques había bajado en el último año.
Desde ese entonces, los yihadistas han pasado a atentar contra civiles, incluidos cristianos y sufíes, pero también a beduinos del Sinaí a los que se acusa de colaborar con el Ejército.