Macri y un diálogo político para repartir los costos de sus reformas
La convocatoria de Mauricio Macri al diálogo multisectorial sería la primera que hace un gobierno que viene de ser ratificado y fortalecido en las urnas. La práctica política argentina indica que candidato que va ganando en las encuestas no debate y que Gobierno que gana una elección y se fortalece no habla con nadie. Hasta ahora fue así. En un breve repaso, el último antecedente de llamado a una mesa de diálogo a opositores fue el de 2009 de Cristina Fernández, tras la derrota en las legislativas de ese año que llevaban al fallecido Néstor Kirchner como primer candidato a diputado nacional en la Provincia de Buenos Aires. Esa convocatoria, que dividió a las opositoras Margarita Stolbizer y Elisa Carrió, derivó en una reforma política que instauró como principal novedad las PASO, las que la propia expresidenta eludió en las recientas legislativas al no permitir la interna con Florencio Randazzo. Antes, Eduardo Duhalde -en circunstancias muy distintas- hizo un llamado similar para superar la crisis de 2001. Y más atrás, Fernando de la Rúa no tuvo éxito con su convocatoria de 2001, meses antes de que estallara la crisis económico-social y de que perdiera las legislativas pero con su gobierno ya condenado.
