-Hay momentos en los que ampliás o desaparecés. El peronismo tiene que ser mucho más amplio.
-¿A quién se debería incluir?
-Hay que correrse de los nombres propios. Los que pensamos diferente tenemos que caminar juntos y después la gente deberá elegir el candidato. Lo importante es que la sociedad advierta que hay una construcción colectiva.
-Si uno no supiera que usted es peronista, diría que es un funcionario de Cambiemos.
-Puede ser que haya una estética parecida. Pero nosotros conceptualmente tenemos diferencias con el Gobierno. Creo en la necesidad de un Estado más articulador que el diseñado por Cambiemos. Pero son diferencias que se deben discutir y llegar a puntos comunes.
-Cristina Kirchner se mostró como la oposición más fuerte al Gobierno. ¿Hay lugar para ella?
-La forma de hacer oposición de ella a mí no me contiene y no le sirve a la Argentina. Lo que hizo hasta ahora fue fortalecer al Gobierno, que ella dice enfrentar. Al final del camino ambos se necesitan. Los dos construyeron sobre la base de la grieta absurda.
-¿Qué otros peronistas ve como presidenciables?
-Falta mucho. Hay que caminar y después ver.
-Si el peronismo no se une, ¿Macri tiene garantizada la reelección?
-Creo que tenemos que trabajar en una alternativa superadora. Si no, no va a alcanzar. El Gobierno ha consolidado una posición fuerte en la sociedad rompiendo uno de los preconceptos clásicos de la política de que el único que puede gobernar es el peronismo. Nos estamos dando cuenta de que no. Y a pesar de que es malo para el peronismo, es muy bueno para la Argentina.
-¿Qué falló en su campaña?
-Fuimos víctimas de la polarización. Una elección en la que en sólo cinco provincias triunfa el PJ demuestra que hubo una ola que nos llevó puestos a todos. Yo dije hace diez días que veía que la Argentina se iba a pintar de amarillo. Y no pudimos zafar, nos llevaron puestos.
-¿Aceptará la renuncia de su gabinete?
-Voy a evaluar una por una. Es probable que algunos funcionarios dejen su área.
-¿Participará del acuerdo nacional de Macri?
-Sí. Nuestro espíritu es que haya políticas a largo plazo. Yo aposté a que a este gobierno le vaya bien y puede ser que a corto plazo me genere costos, que estoy dispuesto a pagar.
Por último, una perlita de la elección con foto:
La mujer que acompaña a Macri y Awada es integrante del frente Un Cambio para Salta del intendente Sáenz. Se trata de Bettina Romero, hija del actual senador nacional y funcionaria del Gobierno de Macri que fue la más votada como diputada provincial por encima de Santiago Manuel Godoy, presidente de la Cámara provincial y candidato de Urtubey.
Bettina, candidata del frente Un Cambio para Salta, del intendente de la Capital, Gustavo Sáenz, y el presidente Mauricio Macri, se alzó con el triunfo en la categoría de diputados provinciales en la Ciudad al lograr un contundente 21,41% de los votos. Muy por detrás –quinto- quedó Godoy, actual presidente de la Cámara y candidato del gobernador provincial Juan Manuel Urtubey.
La hija del senador nacional Juan Carlos Romero, quien además es directora regional del NOA del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, logró así 3 bancas para su lista al lograr 63.627 votos contra los 20.983 votos (el 7,06%) del Partido Justicialista, que llevó al frente a Godoy. Asimismo, dobló en votos a su rival más directa: Isabel De Vita, del Frente Ciudadano para la Victoria, que obtuvo 31.826 sufragios (10,71%).