El efecto precios regulados también se reproduce en el elevado valor de las naftas, en cuanto a la evolución del impuesto a los combustibles, que tuvo una mejora de 33,4% por haber sumado $ 8478,3 millones.
Habría que darle las gracias al blanqueo por haber contribuido en gran parte a la mejora de arrastre en las DDJJ resultantes de Bienes Personales: 378,3%. Y de Ganancias, por el que se recaudó un 50,6% más.
Abad aclaró al respecto que hubo un efecto del corrimiento del 2do anticipo de personas humanas, que el año pasado venció en agosto y éste fue en septiembre, a lo que le sumó que una compañía grande aportara un adicional de más de $ 3.000 millones.
Contribuyeron a engrosar la recaudación los ingresos provenientes por las facilidades de pago lanzadas el mes pasado, bajo la denominación Plan Puente, a través de las que ingresaron parte de los $ 9.650 millones declarados, mientras que por el Mini Plan, que alcanza a Ganancias y Bienes Personales se presentaron declaraciones por $10.700 millones.
Asimismo, se resaltó el creciente aporte del impuesto al cheque, que en realidad expresa la bancarización de la parte blanqueada de la economía. Los ingresos por esa vía alcanzaron $ 16.331,2 millones, con una variación interanual de 35,4%, y según la consultora Ledesma, la recaudación por encima de la inflación ya acumula 5 meses consecutivos.
Poco y nada de recuperación
Por su parte, El Cronista Comercial tituló el que calificó como “extraordinario resultado” para los ingresos tributarios de septiembre pasado, posiblemente para hacer relaciones públicas con la mesa chica de la Jefatura de Gabinete, porque en la otra letra chica, la del análisis, señala que estuvo influido por desviaciones temporales, como la comparación del actual mensual con el primer IVA trimestral para pymes de 2016; cambios de fechas de vencimientos en el impuesto a las Ganancias, más un ingreso extraordinario por el pago de un diferimiento de $ 3000 millones a raíz del lugar de localización, por parte de una gran empresa cuyo nombre el titular de la AFIP, Alberto Abad, se negó a revelar o la fluctuación del dólar y la desaparición de un mercado de precios para los exportadores de soja. O sea, poco y nada que ver con una recuperación económica.
Fausto Spotorno, del estudio Ferreres, recomendó esperar los próximos meses para ver si la recaudación se instala entre 26% y 28%, porque no está bajando tanto la inflación y empieza a mejorar el consumo con la actividad económica, por lo que el IVA puede llegar a tener buen desempeño.
Pero a no hacerse los rulos comparando IVA mensual contra IVA trimestral, lo que recién se va a normalizar en noviembre, aclaró.
Según el Consejo Profesional de Ciencias Económicas porteño, en el acumulado anual la recaudación ya avanza 3,6 puntos por encima de la inflación. El IVA impositivo (4,7%), aportes y contribuciones de la seguridad social (3,7%) y el Impuesto al cheque (3,5%) son los tres tributos que mayor ventaja le sacaron en lo que va de 2017 a la suba de precios.
María Castiglioni, socia de C&T Asesores Económicos, consultada por ECC, ve una mejora en la demanda con un aumento de la producción local, pero fundamentalmente de las importaciones.
Si hay miseria que no se note en la prensa complaciente, el déficit de la balanza comercial queda escrachado en que la percepción del derecho a las Exportaciones sumó $4.980 millones, un 4% menos que en septiembre del año pasado, mientras que los ingresos por importaciones avanzaron 26% para sumar algo más de $6.700 millones.
En este aspecto, también la apertura de la recaudación del IVA Neto deja al descubierto el sesgo importador de la economía, ya que alcanzó los $ 68.471 millones, con una variación interanual de 27,1%, pero con un crecimiento de apenas 25,4% en el IVA impositivo, frente a 40,1% que trepó del IVA Aduanero que se carga a la mercadería que entra de afuera.
Abad concluyó que esta recaudación está sosteniendo un fuerte aumento de las devoluciones a exportadores, reintegros aduaneros y por granos, que sumados fueron en septiembre de $ 44.300 millones, frente a $ 21.700 del año pasado.
La impronta del periodista Fernando Alonso se nota cuando BAE Negocios titula que “la recaudación muestra el efecto de la suba de tarifas y la aceleración de la obra pública”. Y agrega como sumario que “los ingresos de IVA por servicios públicos se incrementaron 62% y por construcción 48,8%”.
Si se observa la recaudación de este impuesto por sectores, según el medio perteneciente al grupo Olmos, los que vienen creciendo a mayor ritmo son: suministro de electricidad, gas, agua y cloacas, influido por los aumentos en las tarifas de los servicios públicos (aportó 3.060 millones con una suba interanual de 62%); construcción (recaudó 3.273 millones, con un incremento de 48,8%); comercio al por mayor y menor (16.998 millones y 32,7% de aumento); servicios inmobiliarios y profesionales (6.161 millones y 32,6% respecto a septiembre de 2016).
Contrapone los sectores cuyo aporte de IVA es más lento y está por debajo de la inflación, como la intermediación financiera (6.570 millones y 16,8% de variación), alojamiento y servicios de comida (763 millones y 18,2%) y transporte y almacenamiento (2.446 millones con un incremento de 20,3%).
Qué diferencia con la forma en que La Nación presentó el informe de Abad: “la recaudación subió 33,1% en septiembre y confirma la recuperación económica” con la bajada que dice: “IVA, Ganancias, Bienes Personales y el impuesto al cheque crecieron más que la inflación; reflejo de más empleo”.
Y ni qué hablar de Clarín, que presenta la recaudación tributaria de septiembre con un crecimiento de 33%, casi 10 puntos por encima de la inflación interanual, y subtitula que “los impuestos que marcan el termómetro de la economía, como el IVA, explican la suba”.
Ámbito, en cambio, antepone que “la construcción, el suministro de servicios públicos, comercio al por mayor y servicios inmobiliarios son los sectores que mayor aceleración de aporte a la recaudación de IVA tuvieron en el último año”.
En lo que va de 2017, las devoluciones de IVA superaron los $44.300 millones, un 104 % más que entre enero y septiembre del año pasado. En su momento habían generado malestar entre los gobernadores porque afectaban el ritmo de reparto de coparticipación, desde AFIP afirmaron que se multiplicaron casi 5 veces para sumar $1.950 millones, "lo que representa capital de trabajo que vuelve a las empresas, en especial a las economías regionales", según Abad.
La recaudación por monotributo aumentó considerablemente, según los funcionarios de AFIP, por efecto de "moratorias" para los inscriptos en el régimen simplificado.
El rubro "Otros impuestos" en el que el fisco computa estos ingresos (además de otros impuestos menores) mostró un crecimiento del 108%, mientras que en "Otros ingresos Seguridad Social", donde se registran el monotributo previsional, tuvo una mejora de 40,8% respecto a setiembre del año pasado.