Chile y Ecuador fueron los países pioneros en establecer un rotulado nutricional que permite distinguir a simple vista aquellos alimentos menos saludables. Incorporan un sello de advertencia en alimentos con alto contenido de grasas, sodio o azúcar. Pero la legislación vigente en Argentina aún no contempla un formato similar. Incluso no hay obligación de informar el azúcar libre en la información nutricional.
Los alimentos se clasifican en función del valor de 2 índices. Por un lado, se encuentra el índice GAS (grasas, azúcares y sodio), el cual se calcula a partir de la suma de los nutrientes -presentes en la etiqueta del producto- ponderada con el factor de ingesta diaria recomendada de cada uno. Cuánto mayor cantidad de grasa, azúcar y sodio contenga mayor será dicho índice. El índice GAS se correlaciona también con las calorías que aporta el producto.
Por otro lado, está el índice de aditivos, que se calcula teniendo en cuenta la cantidad de aditivos presentes, ponderado por su nivel de riesgo potencial. En el Código Alimentario Argentino (CAA) hay cientos de aditivos permitidos de uso alimentario, pero no todos son iguales en cuanto al riesgo que pueden ocasionar sobre la salud. Algunos son totalmente inofensivos, otros pueden provocar alergias u otros tipos de malestares generales. Cuanto mayor sea el número de aditivos presentes y mayor el riesgo potencial de cada uno, mayor será el valor del índice de aditivos.
El rotulado es la información que indica al consumidor sobre las características del alimento, su preparación y las propiedades nutricionales. Tal como se explica en una nota publicada por Télam, en los rotulados se incluyen:
-Ingredientes: Se trata de las sustancias, entre los que se incluyen los aditivos alimentarios, que se usan para la fabricación del alimento, y que se encuentran en el producto final, en su forma original o modificada.
-Nutrientes: Son las sustancias que se encuentran en los alimentos y que son fundamentales para el crecimiento, el desarrollo y mantenimiento de la salud. Se los divide en macronutrientes (al día se necesitan grandes cantidades de hidratos de carbono, proteínas y grasas) y micronutrientes (al día se necesitan pequeñas cantidades de vitaminas y minerales). Estos últimos son lo que ayudan a una buena utilización de los macronutrientes.
-Aditivos: Se trata de agregados que buscan modificar las características de los alimentos como conservantes, colorantes, antioxidantes o espesantes. Sólo se agregan aquellos que están autorizados por el código alimentario y la cantidad debe ser la mínima para lograr el efecto que se busca. Se encuentran en la lista de Ingredientes y aparecen con el nombre de la función que cumplen como espesante o colorante, y el nombre del aditivo.