Se conoció que uno de los jóvenes tuvo que ser suturado con al menos cinco puntos, debido a los golpes que sufrió.
Asesinada por ser lesbiana:
En referencia con estos actos de violencia que se registran en país, vale la pena recordar el asesinato de Natalia Gaitán, que ocurrió el 7 de marzo de 2010. “La Pepa” Gaitán fue asesinada de un escopetazo por el padrastro de su novia. Su crimen, se convirtió en una bandera contra la discriminación y la violencia por la identidad sexual.
En el juicio contra Torres, la familia de Pepa exigió que se considerado como un “crimen por orientación sexual”, sin embargo para la justicia no fue suficiente, así que hicieroo omisión del pedido de su abogada Natalia Milisenda, quien dijo que la sexualidad de la Pepa fue la causa principal por la que Daniel Torres la fusiló. Este argumento no fue suficiente para los jueces, por lo que dictaron una condena de 14 años, caratulando el hecho como “homicidio simple agravado por uso de armas de fuego”.
Tras este episodio, el 17 de febrero del 2011 el Concejo deliberante de Córdoba, a través de la ordenanza Nº 12.259, declaró el 7 de marzo como el Día Municipal de Lucha contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género.
Homofobia de Estado:
El último informe Homofobia de Estado, publicado por la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA) dice que la situación global de personas LGBTI “es preocupante”. Porque “pese a que el número de leyes que criminalizan las prácticas sexuales entre el mismo sexo se está reduciendo, la persecución y la fuerte estigmatización persisten en muchos países”.
Según el informe, aún en los países con avances importantes hubo retrocesos o intentos de bloquear el reconocimiento de los derechos de personas LGBT. En el caso de Argentina, señala que el gobierno actual si bien no se opuso abiertamente a los derechos de personas LGBTI, “no está dispuesto a realizar las inversiones necesarias que requieren las políticas públicas” y sí, en cambio, a “tolerar una política opuesta”. Esto, dice el informe, ha generado “un agravamiento de la represión desde la policía, limitaciones en el acceso a la justicia o, judicializaciones discriminatorias”.
Ser homosexual es un crimen:
En la actualidad hay ocho estados miembros de la ONU (o partes de ellos) en los que la pena de muerte se aplica como castigo para los actos sexuales consensuales de personas del mismo sexo, y otros cinco en los que la pena de muerte es técnicamente posible, en otros 14 países, la pena máxima puede variar de 14 años a cadena perpetua, del mismo modo, en 72 Estados continúan criminalizando la actividad sexual entre personas del mismo sexo y en 45 de estos países la ley se aplica tanto a mujeres como a hombres.