Una conclusión a priori podría ser que se trata de los funcionarios que están más empapados de la cocina de la economía y las perspectivas que sus colegas, ya que casi les duplican el promedio del 43% que registraron las colocaciones externas de la totalidad del gabinete nacional respecto del patrimonio total declarado.
La calle parece haber tomado nota de la preferencia del equipo de gobierno por los activos externos en la administración de sus intereses particulares, ya que de los US$20.103 millones que se registraron fugados entre enero 2016 y julio 2017 (casi 3 veces más que en enero 2014-julio 2015) casi la mitad de los dólares comprados en julio fue por importes inferiores a US$10.000, y el 96% de los adquirentes perteneció a este estrato, según el informe de E&R. Casi un millón de pequeños ahorristas se volcó al dólar, a US$1.483 promedio por barba.
Los empresarios e inversores que escucharon al ministro Luis Caputo lo ven con las valijas hechas para salir de gira a buscar US$ 25.000 millones en créditos al 4,5% anual para financiar el año 2018 el gradualismo en la reducción del déficit fiscal y, adicionalmente, pagar la carga de intereses que significó la quintuplicación de la deuda a las elevadas tasas devengadas en el primer año de salida del default de la deuda. Dentro de las fronteras necesitará juntar otros $36.000 millones.
Es que son demasiados déficits a cubrir con endeudamiento, además de estar reemplazando la emisión monetaria con que se cubría un desequilibrio fiscal: por ejemplo, el de la cuenta corriente, US$23.197 millones acumulados entre enero 2016-julio2017), consecuencia principalmente de 2 fenómenos:
> Que suben los pagos de intereses por mayor deuda y,
> Que la economía volvió a abrirse al mundo y funciona normalmente, es decir hay pago de dividendos, royalties, etc.
El signo negativo que da la balanza comercial tiene dos componentes:
> La pérdida de competitividad de las exportaciones atribuido por los empresarios al atraso cambiario en relación a los costos internos y a la elevada carga impositiva comparativa.
> Las consecuencias de la apertura a las importaciones y de la crisis brasileña, que lideran los vehículos, con un 44% de avance interanual de las compras externas; los bienes de consumo (+16%) y los bienes de capital (equipos de transporte industrial principalmente), +20%.
Una cuenta referencial que cualquiera hace es que para congelar el balance cambiario al día de hoy, o sea que no se agregue ni un dólar de deuda externa, no se fugue ni un dólar más, no las empresas no giren dividendos y se ponga en cero el signo negativo del intercambio comercial, que es de US$ 3.500 millones en los 7 primeros meses del año, habría que cubrirlo con inversiones genuinas por US$64.953, 16 veces más que lo que arrojó la IED (inversión extranjera directa) en más de un año y medio de gestión del actual gobierno.