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Recordando a Guido (una de Azules y Colorados)

José María Guido fue Presidente de la Nación Argentina, sucesor de Arturo Frondizi y predecesor de Arturo Illia, 3 mandatos presidenciales entre gobiernos militares: la Revolución Libertadora (1955 a 1958) y la Revolución Argentina (1966 a 1973).

José María Guido nació en la Ciudad de Buenos Aires el 29/08/1910, fue abogado por la UNLP (Universidad Nacional de La Plata) y ejerció profesionalmente en Viedma (Río Negro).

Guido era afiliado a la UCR cuando el partido se dividió, en 1957; y él se marchó con el radicalismo intransigente. Llegó a ocupar una banca como senador nacional en 1958, representando a la provincia de Río Negro, y el 31/03/1958 fue presidente provisional: luego del vicepresidente, él era el hombre del bastón presidencial.

El gobierno de Arturo Frondizi vivía entre amenazas militares y enfrentamientos uniformados entre "legalistas" y "gorilas". Luego su vicepresidente, Alejandro Gómez, había renunciado a los 6 meses (un anticipo de lo que fue Carlos Álvarez con Fernando De la Rúa), y ya casi sin márgenes de maniobra, le pidió ayuda al ex presidente militar, general Pedro Eugenio Aramburu, quien terminó afirmando una tontería: que la única salida posible era la renuncia.

¿Será que Aramburu quería ser el Presidente? Lo concreto es que Aramburu subestimaba a Frondizi, quien nunca renunció. Es más: el 29/03/1962, los militares lo destituyeron, arrestaron y trasladaron a la isla de Martín García. Pero él no renunció.

Cuando se observa la historia argentina contemporánea se descubre una estupidez importante en todos los jefes militares. No fue una casualidad su fracaso tanto con la Revolución Libertadora como la Revolución Argentina y el Proceso de Reorganización Nacional. Resulta casi una obviedad, y un castigo merecido, la devaluación de su rol institucional desde la rebeldía de Mohamed Seineldin contra Carlos Menem, en 1991.

El golpe

El peronismo había ganado las elecciones legislativas en 9 de los 17 distritos en que se realizaron, y 6 gobernaciones (Buenos Aires, Chaco, Neuquén, Río Negro, Santiago del Estero y Tucumán).

Andrés Framini, un combativo sindicalista textil peronista, era el gobernador electo de la mayor provincia argentina.

Los militares querían que Frondizi anulara las elecciones para impedir que el peronismo no tuviera algún diputado o senador. Vaya si no era una ridiculez, anticipo de las tragedias venideras.

Frondizi intentó realizar una maniobra intermedia e intervino 5 provincias (todas las ganadas por el peronismo menos Neuquén), con la idea de quitar a los gobernadores peronistas electos, pero no anular las elecciones.

De todos modos, él no pudo evitar el golpe militar.

Cuando Frondizi atendió el teléfono aproximadamente a las 2:30, Gastón Clement, secretario de Marina, le informó: "Señor Presidente, quiero comunicarle que se ha resuelto su destitución y vamos a detenerlo. Lo siento mucho, pero yo no puedo hacer nada y dentro de un rato lo va a visitar el jefe de la Casa Militar. Se lo anticipo por si tiene que hacer algún preparativo".

Frondizi respondió: "No, muchas gracias".

Frondizi, detenido por los militares, se negó a renunciar, y dijo: "No renunciaré, no me suicidaré, no me iré del país."

Gran confusión de 3 ineptos: el teniente general Raúl Poggi, el brigadier general Cayo Alsina y el almirante Agustín Penas.

El juez de la Corte Suprema, Julio Oyhanarte, propició la aplicación de la Ley de Acefalía para lograr la asunción de Guido. El ministro de Defensa, Rodolfo Martínez, estuvo de acuerdo. Pero había que convencer al timorato Guido.

La presidencia de Guido (1962 - 1963)

En la mañana del día 30, Guido llegó ante la Corte Suprema, donde se le hizo entrega del bastón y de la banda y juró.

Guido asumió el poder declarando que el Poder Ejecutivo estaba vacante "por destitución de hecho del anterior Presidente", sin mencionar a Frondizi por su nombre, y anunció que asumía la Presidencia "en forma definitiva".

En tanto, los militares golpistas se fueron a dormir para recuperarse de la larga jornada. Cuando concurrieron a la Casa Rosada para asumir el mando, fueron informados por los periodistas presentes que el país ya tenía otro Presidente que había jurado más temprano.

Los 3 ridículos oficiales superiores decidieron tomarle exámen al nuevo Presidente, quien se comprometió a obedecerles, y todo fue registrado en un acta.

Esto fue lo más significativo de Guido, a pesar de Guido.

Azules y Colorados

El resto de lo que sucedió en días de Guido fueron los enfrentamientos entre facciones militares opuestas "azules vs. colorados", lo que le permitió sobrevivir a muchas sublevaciones.

Guido, Onganía, azules y colorados, y la resistencia peronista

Los azules estaban de acuerdo con permitir un acceso limitado a algunos dirigentes peronistas, y al mismo tiempo combatir a los grupos de extrema izquierda.

Los colorados equiparaban al movimiento peronista con el comunismo y reclamaban erradicarlos a todos.

El general Juan Carlos Onganía, jefe de los azules, decidió enfrentar a los colorados.

El 20/04/1962, el jefe de la Guarnición de Campo de Mayo, Enrique Rauch, se sublevó y exigió la renuncia del comandante en jefe del Ejército, Poggi; y del ministro de Ejército, general de División, Marino Carreras.

El 22/04/1962, Guido negoció un cese de hostilidades: Rauch, Poggi y Carreras pasaron a retiro efectivo. El cargo de ministro de Ejército fue para el general de Brigada, Juan Bautista Loza. Días más tarde, el nuevo jefe del Ejército fue Juan Carlos Lorio, quien había sido pasado a retiro en 1956 por Aramburu.

El sector "colorado" predominaba en la cúpula del Ejército y Guido carecía de autoridad sobre las FF.AA.

Por ese motivo Guido designó una cúpula "colorada", comandada por Lorio, y Bernardino Labayrú, como Jefe del Estado Mayor.

El sector "Azul", liderado por los generales de Brigada, Onganía (Jefe de Campo de Mayo), Pascual Pistarini (jefe de Caballería) y Julio Rodolfo Alsogaray (jefe de la 1ra. División de Caballería Blindada) se reunió con Rodolfo Martínez, ex ministro de Defensa de Frondizi, y allegado a Guido.

Se acordó que los jefes de la guarnición de Campo de Mayo elevarían una nota pidiendo las renuncias de los jefes colorados Lorio y Labayrú, puesto que sus reincorporaciones al servicio activo violaban los estatutos y leyes militares, puesto a que el pase a retiro es "definitivo e irreversible".

El 17/09/1962 se entregó el ultimátum a Lorio, quien dispuso el relevo de todos los firmantes.

El 20/09/1963, Lorio se sublevó e intentó deponer a Guido para pasar a retiro a los oficiales que quería relevar.

En la mañana del 20/09/1962, Campo de Mayo se sublevó y ocupó 2 estaciones de radio, comenzando a emitir comunicados a favor de una restitución de la democracia y por una disciplina en las Fuerzas Armadas. Esta proclama recibió el apoyo de la población civil.

El 21/09/1962, Lorio trató de conseguir el apoyo de la Armada para destituir a Guido, pero fracasó: el almirante Agustín Penas permaneció neutral.

El marino también propuso una reunión formal de jefes de las 3 armas para "evitar el caos general y entregar el país a cualquier tipo de comunismo y extremismo, a cuya consecución se llegaría mediante la disociación de las instituciones".

La guarnición de Campo de Mayo se negó. Acto seguido, la Compañía X fue enviada a Ciudad de Buenos Aires.

El 22/09/1962, la Fuerza Aérea, comandada por Cayo Alsina se plegó a los "azules" y comenzó a bombardear las posiciones "coloradas" en San Antonio de Padua.

El general Federico Toranzo Montero fue detenido junto a 12 de los suyos. 85 oficiales superiores (coroneles y/o mayores) fueron arrestados en Campo de Mayo y otros 52 en diferentes guarniciones.

El 23/09/1963, el triunfo de los "azules" provocó que Onganía asumiera como Comandante en Jefe del Ejército.

Azules y Colorados

Los enfrentamientos esporádicos se extenderían durante los 6 meses siguientes.

El 11/12/1962, se sublevó el brigadier general Cayo Alsina, de la Fuerza Aérea. El alzamiento fue desbaratado y Alsina reemplazado por Carlos Armanini.

El último motín contra Guido lo hizo la Armada Argentina el 01/04/1963, encabezada por el almirante Jorge Palma y apoyado por el vicealmirante Enrique Grünwaldt. Ambos fueron arrestados y el nuevo jefe de la fuerza naval fue Eladio Vázquez.

El comandante de Punta Indio, capitán de navío Santiago Sabarots, había intentado convencer al jefe del 8vo. Regimiento de Tanques de Magdalena, el coronel Alcides López Aufranc, a unirse a la revuelta.

La Infantería de Marina fue movilizada desde Punta Indio hacia La Plata.

Los F9F Panther, AT-6 Texan y F4U Corsair de la Aviación Naval lanzaron más de 100 bombas, incluyendo de napalm.

Los ataques aéreos se prolongaron hasta las 03:00 del día siguiente e incluyó una docena de tanques M4 Sherman destruidos y considerables daños en sus cuarteles.

En Bahía Blanca, tropas de la Base Naval Puerto Belgrano lograron la rendión del 5to. Regimiento de Infantería del Ejército.

Los "colorados" inventaron "comandos civiles" para atentar contra jefes "azules.

Luego, la Fuerza Aérea bombardeó Punta Indio, destruyendo 5 aviones navales en tierra. Y el contraataque de los tanques del 8vo. Regimiento, con el apoyo de refuerzos provenientes de Campo de Mayo, logró ingresar a la base de Punta Indio pero ya estaba abandonada.

Su jefe había escapado hacia Uruguay.

En el enfrentamiento de abril de 1963 hubo 24 muertos y 87 heridos en ambos bandos.

Guido convocó a elecciones limitadas, con proscripción del peronismo. Resultó elegido presidente Arturo Illia, de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP), quien asumió el 12/10/1963, y sería derrocado el 28/06/1966.

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