Algunos musulmanes consideran ilegítimo que la Corte Suprema dictamine sobre el asunto dado que "los asuntos familiares de las enormes comunidades del país son gobernadas por sus tradiciones religiosas", explica Vidhi Doshi del diario The Washington Post. Quienes están en contra de la prohibición proclaman que es una parte integral del islam y que prohibirla afecta el derecho fundamental de los musulmanes a practicar su religión en India, explica el Post. Pero quienes abogan por los derechos de las mujeres así como muchas mujeres que habían sufrido el triple talaq argumentan que la practica no trata a hombres y mujeres de manera igualitaria. Obtuvieron el apoyo del Primer Ministro, Narendra Modi.
"El triple talaq hizo que las mujeres en India practicamente no tuvieran voz ni voto en asuntos de divorcio. Los esposos se han divorciado de sus esposas por teléfono, mensaje de texto o mail, o a veces en el medio de peleas maritales. En contraste, las mujeres casi siempre deben obtener el consenso del marido para divorciarse", explica Doshi. Es más, la BBC agrega que con la tecnología moderna, el triple talaq se hizo aún más fácil. Hubo esposos que se divorciaron así por Skype, WhatsApp o Facebook.