Al nacer, un bebé posee más de 100.000 millones de neuronas, casi el mismo número que tiene un adulto, pero pocas conexiones neuronales. El número de conexiones, es decir, la sinapsis, son las responsables del aprendizaje en el bebé. A partir de la estimulación sensorial, cognitiva, del movimiento y ambiental, estas conexiones se van multiplicando con el crecimiento del niño.
Con tan solo 4 años, pueden haber un máximo de 1000 billones de conexiones neuronales, lo que lo convierte en una etapa fundamental para el aprendizaje.
La actividad física es un aspecto importante porque tiene efectos positivos sobre la función del cerebro. Favorece la neuroplasticidad y aumenta el rendimiento del aprendizaje y la memoria. También es importante la estimulación ambiental para el desarrollo.
El funcionamiento del cerebro se da a través de la interacción de 3 niveles: el cerebro primitivo que implica la actividad básica, comer y dormir, el cerebro emocional y el cerebro racional.