En esa dirección el ministro de Finanzas, Luis Caputo, primo hermano del millonario Nicolás Caputo, amigo del Presidente de la Nación (nunca deberá olvidarse, es un dato más importante que recordar que fue socio de Alfonso Prat-Gay) señaló a la prensa que “este año, la tasa neta promedio de financiamiento ha sido 4,70% en dólares. Estamos ahora a 150 puntos de la tasa promedio a nivel internacional, y el objetivo siempre es seguir bajando el riesgo-país, pero para eso, la confianza y que el pueblo haya ratificado el rumbo son fundamentales”.
Él acotó que la tasa de financiamiento promedio de 2017 fue del 4,70%, y que aún estamos 150 puntos básicos por encima de los niveles internacionales pero, sugestivamente, apuntó a los empresarios para que tengan en cuenta que "el mercado y la gente están acompañando" al Gobierno.
Por el momento, se escucha en los mercados de capitales reducidos que negocian con valores “de bandera”, el típico ruido del entrechocar de las fichas de nácar que caracteriza al momento en que se movilizan las apuestas.
No es poco, porque apenas unas jornadas antes se agolpaban en la puerta de salida por el síndrome CFK.
El analista financiero Claudio Zuchovicki lo remarcó en radio Continental, y añadió que también el mercado necesitaba "una convalidación del pueblo”, aunque advirtió que “no va a haber inversiones mientras no haya seguridad jurídica”.
El jefe global del grupo de calificación soberana de la firma estadounidense Fitch Global, James McCormack, dijo a Reuters que el resultado electoral "lo interpretaremos en términos generales con una perspectiva positiva" y que ahora sí podrá darse impulso a un programa de reformas estructurales.
De ello dependerá que el país reciba un volumen de inversión equivalente al 20% del PIB que equipare al promedio latinoamericano, lo que pone en juego unos US$110.000 millones anuales, que significan “un incremento de US$27.500 millones respecto del nivel actual”, cuantificó el director del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano, Víctor Beker, al presentar hoy el último reporte.
Fuera de micrófonos, a los distintos ámbitos de especulación financiera sin fronteras llegaron 2 informes de Credit Suisse en relación a las elecciones argentinas. Uno, realizado por Casey Reckman, que tituló “Argentina: When a tie feels like a victory” (Argentina: Cuando un empate se siente como una victoria); y el otro, de Daniel Chodos, que encabeza con “Argentina: Strong primary elections, strong price actions” (Fuertes elecciones primarias, fuertes acciones de precios).
Reckman justifica la sensación de victoria que produjo un empate en que es “un buen augurio para las perspectivas de Cambiemos en las elecciones legislativas a medio plazo del 22 de octubre” en cuanto a que es una encuesta creíble en lugar de haber sido en ese sentido una competencia primaria tradicional. Y que terminó siendo favorable si se tienen en cuenta las expectativas ya que “la mayoría de las encuestas sugerían que ganaría CFK y, de hecho, nuestra última medición previa a la votación, la daba arriba 2.2 puntos porcentuales”.
Aduce que Cambiemos obtuvo, aproximadamente, el 36% del total de votos para los congresales después de haberse ganado el apoyo popular en 10 de los 24 distritos, incluyendo muchos densamente poblados, como la provincia de Buenos Aires, Córdoba, la Ciudad de Buenos Aires, Mendoza y Entre Ríos, y que esta performance supera el 34,2% con que se adjudicó la primera ronda de las elecciones presidenciales de 2015: sólo perdió por un pequeño margen en Santa Fe y llegó segundo en la mayoría de los otros, con lo que consolidó su presencia nacional. (N. de la R.: no hay coincidencia entre los analistas electorales que el escrutinio definitivo conceda un porcentaje más alto que en 2015).
Primero las bancas
Traducido en términos legislativos, si se mantuvieran los patrones de votación de las PASO en octubre, Cambiemos podría pasar de los 86 escaños que ocupa actualmente a más de 100, que lo acercarían a un 40% de los 257 que conforman en total los hemiciclos.
Abre la posibilidad de que esta mejora en la composición del Congreso ayude a la Administración Macri a construir coaliciones que posibiliten ejecutar las reformas claves en la 2da. parte del mandato, incluyendo las iniciativas fiscales y de mercado de trabajo.
El bloque oficialista en la Cámara Alta, por más que quedara 2do. en caso de retener el 1er. lugar conseguido en las PASO en la provincia de Buenos Aires, podría ocupar un tercio de los 72 escaños, superando en al menos 30 bancas al de CFK y sus aliados, lo cual favorecería la posición negociadora con los gobernadores, que suelen ser influyentes sobre los senadores de sus provincias, analiza el trabajo. Tambiénrecuerda que, generalmente, no solían alinearse con CFK, quien ahora, con el 34.1% logrado en las PASO, sufrió una erosión del apoyo popular en relación con la anterior elección, ya que Daniel Scioli, del Frente para la Victoria, había obtenido el 37,1% en la 1ra. ronda de la Presidencial de 2015 y para gobernador de la provincia de Buenos Aires Aníbal Fernández había logrado el 35.5%.
“Estos datos refuerzan nuestra opinión de que es improbable que CFK influya sobre la agenda legislativa y se proyecte hacia la presidencia en 2019”, subraya, y va más allá: “De hecho, el 34,1% que contabiliza podría ser su techo, lo cual debería ser visto positivamente por los inversores, que se habían manifestado preocupados por el potencial que podría tener una inversión en la dirección en que venía la política económica ante las altas calificaciones que tenía CFK en las encuestas”.
Chodos explica que comienza en la Argentina un nuevo rally alcista porque, además de que el Gobierno obtuvo una gran cantidad de votos a nivel nacional que lo proyecta a ocupar nuevas sillas en el Parlamento si ratifica en octubre la performance de agosto, eso hace de Cambiemos una poderosa fuerza política a nivel nacional, al tiempo que produce una gran derrota el partido peronista, lo cual contradijo las proyecciones de numerosas encuestas. "En nuestra visión los precios de los bonos reflejaron desde junio la alta probabilidad de que Cristina Kirchner le podía ir mejor en la provincia de Buenos Aires. Por eso se movieron por debajo de la performance del resto de los países de América Latina”, explica.
Avizora como riesgo (por la emisión y el impacto que puede llegar a tener en la inflación) que el Banco Central salga en consecuencia a comprar dólares en el mercado para evitar que el peso se aprecie demasiado.
Espera una mayor diferenciación en los bonos en moneda local y destaca que, aunque todos los activos locales participaron en el rally del lunes 14/08, los bonos (Botes) superaron en términos netos la tasa fija en ARS y ahora los 26s están negociando otra vez en los niveles cercanos a la oferta de la preventa de $ 114.
A tomar nota de los datos que tira:
> "Seguimos viendo a largo plazo al ARGPOM 2020 como un buen carry trade."
> El crédito soberano debería volver a cotizar a 100bps-150bps sobre Brasil en el mediano plazo, lo cual después del rally del lunes seguiría siendo alrededor de 25bps más ajustado.
> Recomienda el Global 2026 de la Provincia de Buenos Aires 2021 a largo plazo, ya que la valuación de los bonos será del 7/8%.