También contiene quercitina, que cumple un efecto antiinflamatorio y se lo recomienda a aquellas personas que padecen de problemas inflamatorios del intestino como la intolerancia al gluten.
Otros de los beneficios de la quercetina es que ayuda a prevenir la osteoporosis y a proteger el sistema cardiovascular. Su contenido de sílice protege contra la trombosis y el envejecimiento de las venas y arterias. Además, ayuda a disminuir el colesterol en la sangre y aumenta la capacidad de disolver los coágulos internos. De esta forma, previene la trombosis coronaria.
La cebolla, asimismo, es un alimento rico en fósforo, que favorece el funcionamiento del cerebro. Por su parte, las vitaminas A y C de la cebolla permiten aliviar enfermedades respiratorias como resfriado, bronquitis y catarro.