Los especialistas recogieron y evaluaron de manera sistemática los espermatozoides de hombres con problemas de fertilidad. “Los datos demuestran que hoy los hombres de la misma edad sufren más daño en el ADN de los espermatozoides que los de hace hace 20 años. Se trata de un deterioro progresivo, lento pero evidente", indicó Tesarik.
"Con los métodos actualmente disponibles es posible tener un hijo en la gran mayoría de los casos con el ADN de los espermatozoides dañado, sin o con el recurso a la reproducción asistida", dijo Tesarik. Por eso, el director del estudio recomendó consumir alimentos ricos en vitamina C u otros antioxidantes, estresarse menos y tener más relaciones sexuales, para disminuir los problemas en los espermas.
El daño del ADN de los espermatozoides se puede dar por múltiples factores. Generalmente es más alto en los hombres fumadores y los que se exponen profesionalmente a sustancias tóxicas. Los problemas ambientales también inciden en el daño como la contaminación del aire, el agua y los alimentos. Otros factores pueden ser: el consumo de alcohol y drogas, la temperatura testicular elevada, patologías como la criptorquidia, varicocele, procesos inflamatorios o infección del tracto genital, cáncer, episodios febriles y estrés, entre otros.
Tomar baños calientes o ir al sauna de forma regular, usar la ropa ajustada y prácticar determinados deportes, también contribuyen al deterioro.
Los hábitos de alimentación también pueden afectar la calidad del ADN de los espermatozoides. Un estudio publicado en la revista Fertility and Sterility indicó que la calidad del esperma es menor en los hombres que consumen lácteos grasos y carne procesada, y no comen vegetales.
En cuanto a la calidad de los espermas, otra investigación publicada en la revista norteamericana 'Fertility and Sterility' y realizada en 2011 por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y la Clínica Ginemed de Sevilla (España) concluyó que la eyaculación frecuente en los hombres mejora la calidad del ADN en los espermatozoides. Por lo tanto, aumentan las posibilidades de que se produzca un embarazo en la mujer con técnicas de reproducción asistida.