Quizás Perón ya era ininteligible: en el triunvirato de comando que apoyó (Héctor Cámpora, Juan Manuel Abal Medina y Rodolfo Galimberti), los 3 imaginaban el futuro distinto a Perón. Sólo José Ignacio Rucci había decidido no imaginar nada, y por eso sería considerado un "leal", con riesgo de confundirse con genuflexo.
A fines de 1972, volvió ella, acompañando a Perón en su 1er. retorno al país y participó en algunas actividades políticas.
Último discurso de Juan Perón
Asunción de María Estela Martinez de Perón
Una Larga Noche
El 20/06/1973, Perón regresó definitivamente a la Argentina, quitó de escena a Cámpora; y Raúl Lastiri, presidente de la Cámara de Diputados y esposo de Norma, la hija de López Rega, convocó a elecciones. Perón ya no confiaba en nadie, y en su binomio incorporó a su mujer: Perón-Perón.
Ganaron el 23/09/1973, pero la salud del Presidente mermaba a diario. Para colmo, aquel viaje al Paraguay... 2 días antes de fallecer, María Estela asumió provisoriamente la Presidencia.
Los argentinos que la habían votado comprendieron que había sido tan "leales" como Rucci, quien ya había sido asesinado por Montoneros, otros peronistas pero tan poco "leales" como Vandor, aunque advertidos de cómo acabó 'el Lobo' parece que decidieron disparar primero.
María Estela nunca estuvo preparada para el cargo y la Argentina estaba muy agitada. José López Rega tenía un proyecto personal, a partir del 'Somatén' que le había encomendado organizar Perón para vengar a Rucci (institución catalana de carácter parapolicial), que resultó la Alianza Anticomunista Argentina o Triple A. Los sindicalistas querían participar del poder y estaban enojados con López Rega por la política económica, en especial desde el ajuste inevitable que cumplió Celestino Rodrigo. Y Ricardo Balbín debía ser el consejero de ella pero bien pronto perdió la paciencia y el acceso. Montoneros la subestimaba tanto como los militares a quienes Jaime Luis Enrique Perriaux alentaba al golpe de Estado. Había muertos a diario y bombas. La inflación escalaba.
El Ejército Revolucionario del Pueblo avanza en intentar una 'zona liberada' en Tucumán, motivo del Operativo Independencia. Todo eso lleva al golpe de Estado. Mejor detenerse antes, en aquel 29/06/1974. La tragedia ya era previsible y era menester poner el hombro para evitarla. Los líderes argentinos decidieron no hacerlo y eligieron lo más sencillo: quejarse que ella era "inútil". Esa irresponsabilidad es la gran tragedia argentina. Y María Estela o 'Isabel', otra víctima, hoy día desde su silencio irrecuperable en Madrid.