Por su parte, el técnico Díaz apreció que Baliño “juzgó erróneamente distintas acciones, perjudicando exclusivamente a Quilmes, especialmente la que permitió el primer gol de ellos, cuando Jonás Gutiérrez le cometió una falta muy fuerte a Gabriel Ramírez, que era para expulsión, pero la cobró al revés, cobrándole mano a 'Gaby'. De allí llegó el tanto y se pasó de la posibilidad de que ellos se quedaran con uno menos a estar 1-0 abajo”, cuestionó.
Tras el partido, desconocidos rompieron y robaron varios autos de algunos jugadores del plantel quilmeño que habían dejado en el estacionamiento del predio de Quilmes en la avenida Vicente López al 3000.
Los vehículos de los delanteros Rodrigo Contreras, Federico Andrada y Francisco Ilarregui; el centrocampista Adrián Calello y el defensa Matias Pérez Acuña fueron hallados con los vidrios rotos y restos de piedras en su interior. Hasta el momento, sólo se pudo identificar a estos propietarios como las víctimas, sin embargo, se habla de unos diez coches dañados en total.
Por lo tanto, fuentes cercanas al club aseguraron que los jugadores realizaran las correspondientes denuncias en las próximas horas, ya que no sólo sufrieron daños materiales sino que también les robaron algunas pertenencias que quedaron en sus autos.
Es de destacar que ya en 2010 ocurrió un hecho similar cuando Quilmes también luchaba por salvarse del descenso y cayó ante Gimnasia y Esgrima por 1 a 0, y finalmente terminó perdiendo la categoría dirigido por Ricardo Caruso Lombardi. En aquella oportunidad, nueve jugadores encontraron sus autos rotos y sus cubiertas cortadas.