Por eso, Alan Schlenker apuntó a “Guillermo Moreno, Cristina Kirchner. En la causa en que la Justicia investigó la reventa de entradas en River hay escuchas telefónicas entre Matías Goñi, referente de la barra oficial, con otros hinchas, cerca de la Casa Rosada, diciendo: ‘Mientras esté Cristina no nos pasa nada’. De pasear un perrito por Belgrano, Goñi terminó metido con el gobierno kirchnerista, trabajando con Moreno en la Secretaría de Industria. Después de que nos sacan la barra, arreglaron meter las banderas de ‘Fuerza Cristina’ y ‘Clarín miente’ y les garantizaron impunidad. Más allá del club, eran utilizados como grupos de choque, para movilizar gente y a cambio de eso había dinero e impunidad”.
Por otro lado, Alan confesó que “estoy sufriendo todo esto por enfrentarme a Aguilar. Él bancaba a la banda de Adrián [Rousseau], muchos de ellos eran empleados del club. Después de la batalla de los quinchos, no fueron más a la cancha y ahí comenzaron los escándalos en el hall, los cantos y banderas contra la dictadura de Aguilar. La muerte de Acro les vino como anillo al dedo, me indican como instigador por telepatía y, tras mi detención, volvió el grupo de Rousseau a la cancha y nadie más puteó a Aguilar”.
Por consiguiente, Alan Schlenker le comentó a La Nación sobre la presidencia de José María Aguilar que “durante su primer mandato tuve un trato cordial, fue una gestión aceptable. Cuando es reelecto cambió mucho y reclutó a un grupo de la barra oficial, quienes dejaron de ser barras y trabajaban como sus mulos, se metían en las reuniones para intimidar a la oposición, eran el grupo de choque de Aguilar”.
En relación al asesinato de Gonzalo Acro, el barra de River confesó que “a la mañana fui a la facultad, cursaba Agronomía en la UBA. Le pidieron al decano las asistencias y se corroboró que estuve en la facultad. Por la tarde estuve en el gimnasio y a la noche fui a comer a una pizzería de Belgrano donde nos juntábamos a comer siempre con algunos de la barra. Yo estuve en la zona donde me manejé siempre, todo está comprobado por las antenas de Nextel. El tribunal aclara que Alan no estuvo en el lugar del hecho, yo soy inocente, soy ajeno al hecho”.
Cuando se le consultó acerca de que si estaba probado que Ariel Luna era el autor material del crimen de Acro, Schlenker aseguró que “en 6 meses de cruzamiento telefónicos no tengo ninguna llamada con el ‘Colo’ Luna, ninguno de los imputados dijo que yo lo mandé a matar a Acro, ninguno de los 300 testigos dijo que yo los hubiese instigado a matarlo” y agregó que “a mi me acusaban de ‘dirigir el accionar de los agresores, mediante insistentes comunicaciones de Nextel, antes durante y después del hecho la noche que mataron a Gonzalo Acro’. Cuando Nextel aporta un informe con mis llamadas y ve que no tienen que ver con el crimen, el Tribunal cambió los hechos y dijo que en realidad lo instigué no por teléfono sino la noche anterior en una pizzería de la calle Vuelta de Obligado. Me condenan a perpetua por instigar a Luna en un espacio físico en el que jamás estuvo, todos los testigos lo confirman”.
Luego de la aparición de la nota damos a conocer los mensajes que aparecieron por Twitter:
@MatiasERuiz
Una ley que impida a homicidas como Alan Schlenker salir en los medios. No deben tener DDHH: renunciaron a ellos cuando decidieron matar.
@jegx12
Alan Schlenker quiere ser el Mandela de River? Que yo sepa a mandela no lo arrestaron por matar a un pibe
@jegx12 50 minHace 50 minutos
Si Alan Schlenker se hubiese llamado Juan Pérez y hubiese sido de la villa 31 ni se le estaría dando lugar en los medios como hoy. Asco.
@unFlacoLaRenga
Si quieren creerle a Alan Schlenker, asesino condenado, que vivió como un parásito del club, cómplice de el HDP de Aguilar, allá ustedes
@ludela
Siempre dije que tengo esperanzas de salir y de que ojalá pueda ser el próximo Nelson Mandela de River." Alan Schlenker, preso político.
@Cris_DelCarril
¿El próximo Nelson Mandela? Increíble.
@pedro_crd
En respuesta a @pedro_crd
Nelson Mandela era negro y vos, Alan Schlenker, sos rubio. Arrancás menos 100.