De esta manera, los nuevos códigos apuntarían a terminar con las áreas residenciales o comerciales de la Capital Federal, promoviendo que en todas las comunas confluyan negocios, servicios públicos, lugares de recreación e industrias. En cuanto a los distritos únicos como el Tecnológico, del Deporte, Farmacéutico, son aparte, ya que tienen una función específica y la mayoría se radica en el sur de la Ciudad, explicaron los funcionarios.
Asimismo, la normativa que buscan aprobar establece una altura fija para edificar que va a depender de cada barrio y que se va a poder consultar a través de una página web del Gobierno. De esta manera, eliminarían la actual forma que tiene el Ejecutivo para determinar los pisos máximos de una vivienda, que se basa en cuentas matemáticas. Al mismo tiempo, buscan terminar con el miedo de algunos vecinos en cuanto a la construcción de torres en áreas residenciales.
"Hoy, si comprás cuatro terrenos linderos podés sumar y hacer más altura. Con la nueva norma esos lotes tendrán un límite y no se podrá edificar por encima de eso", precisó el ministro Moccia, quien asegura que el código vigente y ciertos cálculos matemáticos conocidos como factor de ocupación total (FOT), factor de ocupación del suelo (FOS) y tangente permiten esas torres sorpresivas.
Algunos conceptos brindados por la cartera de Desarrollo Urbano arrojaron que la Ciudad tiene al menos un 40% de capacidad constructiva (unos 104 millones de m2) y que "lo que se busca es terminar con la idea de demoler para construir, sino que ahora se construirá sobre lo que ya existe". Según la cartera de Desarrollo Urbano, la Ciudad cuenta con 320.000 parcelas de terreno, de las cuales sólo 2.500 cuentan con edificaciones de 15 o más pisos.
Una novedad que explicaron Moccia y sus funcionarios en la sede de Desarrollo Urbano en el Palacio Lezama, es que con los nuevos códigos, aquellos vecinos que sean propietarios de una vivienda ya finalizada podrán vender su "capacidad constructiva", es decir, la cantidad de metros cuadrados de pisos que por ley podría tener esa casa pero que no fueron utilizados.
Según explicaron, el Estado tasará un valor para ese espacio sin aprovechar y le dará al propietario un 30% de ese monto en efectivo y el otro 70% será depositado en una cuenta del Banco Ciudad que podrá ser derivada únicamente a trabajos para la puesta en valor del inmueble.
Por otra parte, el nuevo código también plantea que haya un registro de todas las empresas constructoras y que se presente un proyecto de mantenimiento de los lugares una vez que hayan finalizado las obras. Además, buscan que los trámites para el permiso de edificación sean más ordenados y tengan nuevas clasificaciones dependiendo de la complejidad de los trabajos a realizar.
Además, los nuevos códigos consideran la reurbanización e integración de villas y su conversión en barrios y premia la cesión y/o incorporación de áreas verdes y absorbentes en los nuevos edificios, entre otros cambios.
Finalmente, los representantes de la cartera insistieron en que el proyecto pretende adaptarse a los avances en materia de construcción y a la vez poder ser de fácil adaptación en un futuro, para posibles mejoras.