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Otra forma de prevenir el HPV y, en consecuencia, el cáncer de cuello de útero es la vacunación. La vacuna se puede recibir entre los 9 y los 45 años, y se recomienda aplicarla lo más tempranamente posible, antes de que una mujer haya iniciado su vida sexual. De todas formas, las mujeres vacunadas deben continuar con los chequeos ginecológicos.
Por lo general, al principio el cáncer de cuello uterino no causa síntomas, pero más adelante puede haber dolor en la pelvis o sangrado vaginal. Pueden pasar varios años para que las células normales del cuello del útero se conviertan en células cancerosas.
Un estudio publicado en enero de 2017 en la revista médica Cancer determinó que la tasa de mortalidad por cáncer de cuello uterino en Estados Unidos es más alta que lo que se había calculado.
La tasa de muerte de las mujeres afroamericanas es un 77% más alta de lo estimado para este tipo de cáncer, mientras que la tasa de muerte de las blancas es un 47% más elevada.
Estas nuevas estadísticas excluyen a las mujeres a las que se les haya practicado una histerectomía. Esta intervención consiste en la extirpación del útero, por lo tanto, el riesgo de cáncer de este órgano es cero después de la operación.
La doctora Anne Rositch, profesora adjunta de la Facultad de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (USA) y principal autora del estudio afirmó: "Este tipo de cáncer se puede evitar, y todas las mujeres deberían hacerse las pruebas".
Según el Ministerio de Salud de la Nación, cerca de 2.000 mujeres mueren en Argentina por esta causa, y más del 99% de los casos se vinculan con infecciones genitales por el HPV.
El Instituto Nacional del Cáncer (INC) indica que el cáncer de cuello de útero es la 2da causa de muerte por una enfermedad oncológica en mujeres en el país. Se realizan 4.900 diagnósticos nuevos al año y mueren aproximadamente 2.000 mujeres por año por esta enfermedad.
Silvina Arrosi, coordinadora científica del Programa de Prevención de Cáncer Cervicouterino del Instituto Nacional del Cáncer (INC), afirmó a Télam: "La mortalidad por cáncer de cuello de útero no se ha movido significativamente en los últimos 30 años en nuestro país, donde mueren anualmente 2.000 mujeres y se diagnostican entre 4.000 y 5.000 nuevos casos principalmente entre aquellas que tienen dificultades para acceder a los controles".
Además sostuvo que la vacuna contra el HPV es "una herramienta poderosísima de prevención porque previene contra dos tipos de ese virus que son los responsables del 70 por ciento de los tumores de cuello de útero".
"El cáncer de cuello uterino representa actualmente la segunda causa de muerte en mujeres de 35 a 65 años a nivel mundial, por lo que la vacunación contra el virus que interviene directamente en la génesis de dicha enfermedad es de vital importancia", agregó.