
"Que el Bicentenario le es adverso a San Martín quedará únicamente para las estadísticas, porque ayer cayó 2-1 frente a Boca por su pobre producción futbolística. Con oficio el xeneize lo superó y hasta pudo golearlo pero pecó de efectividad, simplemente porque el verdinegro viene siendo en este 2017 un equipo al que con poco se lo supera. Todavía no despega y en las 3 fechas que van del año apenas cosechó 1 punto, lo que lo ubica entre los equipos de final de tabla y al que el promedio del descenso ya le empieza a soplar la nuca.
San Martín todavía no puede demostrar su idea porque no encuentra su estilo de juego. No lo puede poner en práctica porque resulta limitado en sus recursos. Y ante las 20 mil personas que asistieron al Bicentenario (13 mil de Boca y 7 mil del verdinegro) tuvo lo mejor en los primeros 15 minutos en los que apostó a la salida rápida por las bandas con las subidas y la velocidad de Villarruel y Montagna. Pero fue cuestión que Boca tomara la pelota y en base al manejo y distribución de Gago fue mermando el rendimiento sanjuanino hasta pasar a dominarlo, sin mucho gasto, pero con la experiencia y las limitaciones de San Martín que no pudo hacer sociedades y menos tener tres toques seguidos.
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El equipo de Pipo Gorosito perdió por sus falencias ya que poco debió preocuparse Boca para sacar adelante el partido que siempre le fue favorable. Y al que le sacó el primer provecho a los 27' del parcial inicial con un remate cruzado de Cristian Pavón, pisando el área grande, para poner la pelota en el ángulo y establecer el 1-0 visitante. Un gol en el que San Martín se quedó dormido reclamando por una supuesta falta sobre Villarruel.
Antes de abrir el marcador Gago estuvo cerca con el tiro libre cerrado que ejecutó y Ardente sacó y luego con un disparo de larga distancia que cayó en el techo del arco. Mientras que el Verdinegro sólo mostró un jugada de laboratorio con el tiro libre de Gelabert que fue un pase a Villarruel, que se desprendió por derecha, para disparar afuera.
Los más de 20 minutos que quedaron tras el primer gol de Boca fueron dominados por el conjunto del Mellizo, en base a una buena posesión de pelota, ocupación de los espacios y falta de un conductor en San Martín para ofrecer algo diferente que no sea un pelotazo.
Y como no pudo quitarle el balón a Boca y menos generarle opciones en su arco, es que para el segundo tiempo Gorosito metió en el ataque a Joaquín Molina en lugar del zaguero Patricio Matricardi, pasó a pararse con un 4-4-2 (largó 3-4-3) para ser más equilibrado, pero volvió a pecar de no tener un conductor ni hombre para parar la pelota y pensar.
Una falencia que San Martín ha mostrado en lo que va del año, a la que no puede encontrarle solución y que ayer se acrecentó porque no tuvo armas para hacerle frente al xeneize que en el complemento jugó cómodo, sin pasar sobresaltos, siendo el dueño absoluto de la pelota y ampliando el marcador.
Sólo tuvo una opción clara en el amanecer de la segunda mitad por un error entre Insaurralde y Rossi, que capitalizó Dening, pero definió por encima del travesaño. Lo que vino después fue de Boca y para sentenciar la calurosa tarde en el Bicentenario, porque tras el 2-0 a los 10' producto del gol de Centurión (luego de la asistencia de Benedetto) erró demasiado.
Por ello San Martín descontó a los 43' cuando Dening peinó el centro de Lugo, aunque no fue un envión para rematar el partido, porque Boca jugó tranquilo y teniendo la pelota para ganar en San Juan y darle otra frustración más al verdinegro.